Los menores de edad se han convertido en un segmento altamente rentable para las grandes plataformas tecnológicas. Solo en 2022, las principales redes sociales ingresaron cerca de 11.000 millones de dólares en publicidad dirigida a usuarios menores de 18 años, según un estudio liderado por la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard.
La investigación alerta además de que el uso de redes sociales por parte de menores se ha duplicado en la última década. Para llegar a estas conclusiones, el estudio combinó datos del censo estadounidense con encuestas de Common Sense Media y Pew Research, con el objetivo de estimar cuántos menores utilizan estas plataformas y cuánto dinero generan en ingresos publicitarios.
Los resultados muestran que YouTube encabezó la lista de ingresos procedentes de menores en 2022, con 959,1 millones de dólares. Le siguieron Instagram, con 801,1 millones, y Facebook, que obtuvo aproximadamente 137,2 millones de dólares a través de este grupo de usuarios.
El peso económico de los menores en el negocio digital, unido a la preocupación por su impacto en la salud mental, ha impulsado reacciones regulatorias en varios países europeos. En España, el Gobierno ha anunciado que prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años y exigirá a las plataformas la implantación de controles de edad efectivos.
El anuncio fue realizado el pasado 3 de febrero por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien explicó que esta medida forma parte de un paquete de cinco iniciativas legislativas para frenar los abusos de las grandes plataformas digitales. Con esta decisión, España seguiría los pasos de Australia y se alinearía con países como Francia y Portugal, que estudian medidas similares.
Sánchez defendió la necesidad de convertir las plataformas digitales en entornos más seguros y afirmó que “nuestros hijos están expuestos a un espacio en el que nunca estuvieron destinados a navegar solos”. El debate sobre la protección de los menores en internet ha ido ganando peso en la agenda política internacional.
La preocupación no es nueva. En una audiencia del Senado de Estados Unidos, Mark Zuckerberg pidió disculpas a las familias que denunciaron daños sufridos por sus hijos a causa de las redes sociales. Durante esa sesión se expusieron datos alarmantes, como que una de cada tres niñas de entre 13 y 15 años ha estado expuesta a imágenes de desnudos no deseados, además de otros contenidos sexuales o que incitan a la autolesión, lo que llevó a duras críticas por la falta de protección efectiva a los menores.