La penúltima jornada del Campeonato de Europa de ciclismo en pista dejó una de esas noticias que trascienden el resultado final. En Konya, Turquía, Helena Casas volvió a demostrar que el progreso también es victoria, firmando un nuevo récord de España del kilómetro contrarreloj y confirmando su constante crecimiento en la élite continental. No fue un día de medallas, pero sí de hitos, de esos que marcan el camino y refuerzan el proyecto del ciclismo español en pista.
La selección nacional cerró la jornada con sensaciones encontradas, entre marcas históricas, esfuerzos individuales y pruebas marcadas por la dureza física y mental que exige una competición de este nivel.
El cronómetro se detuvo en 1:07.299. Ese fue el tiempo que necesitó Helena Casas para recorrer el kilómetro contrarreloj y escribir una nueva página en la historia del ciclismo español. La mejora es notable: más de dos segundos respecto a su anterior plusmarca, lograda en el pasado Europeo. En una disciplina donde cada centésima cuenta, el salto refleja trabajo, madurez deportiva y ambición.
Aunque el registro no fue suficiente para luchar por los puestos de honor y la catalana finalizó decimoquinta, el valor del récord va mucho más allá de la clasificación. Supone una señal clara de que el rendimiento sigue creciendo y de que España continúa recortando distancia con las grandes potencias de la velocidad en pista. Casas volvió a competir con personalidad, afrontando una prueba explosiva, exigente y mentalmente durísima, donde la presión se mide en segundos.
La actividad española en Konya no terminó ahí. En la prueba de puntuación femenina, Laura Rodríguez se mantuvo competitiva durante buena parte de la carrera, mostrando solidez y buena lectura táctica. Sin embargo, a falta de unos veinte giros, perdió vuelta junto a un amplio grupo, lo que la relegó finalmente a la undécima posición. Aun así, su actuación dejó detalles positivos en una prueba siempre imprevisible.
Por su parte, Sebastián Mora afrontó el ómnium en condiciones complicadas. Arrastrando problemas estomacales, su participación comenzó con una aparatosa caída en el scratch que condicionó todo su concurso. A pesar de ello, el ciclista español tiró de orgullo y experiencia para completar la competición, sumando un duodécimo puesto tanto en la tempo race como en la eliminación, antes de cerrar el ómnium en la decimosexta posición.
Konya está siendo un Europeo duro, pero también revelador. Entre caídas, dificultades físicas y récords nacionales, la selección española sigue compitiendo, aprendiendo y creciendo. Y en ese camino, el nombre de Helena Casas ya queda ligado, una vez más, a la palabra historia.