Impíos profesionales

27 de enero de 2026
1 minuto de lectura
Vela I Freepik

Confieso no estar de acuerdo en todo con el brillante discurrir filosófico de Fernando Savater, tampoco es necesario, pero su lectura es culta, indispensable y aleccionadora para una sociedad que lee poco y piensa menos.

En estos días yo también estuve atareado en resaltar la imprudencia sociológica (permítaseme el eufemismo) del homenaje laico a las víctimas del tren descarrilado en Adamuz. Por fin, parece ser que se pospondrá gracias, supongo, a alguien que ha ofrecido migajas de sentido común. Savater acuña dos palabras acertadísimas en su artículo referidas al pretendido homenaje: nos gobiernan “impíos profesionales”, de los que no puede esperarse otra cosa sino impiedades. sobresaltos, incompetencias y escalofríos.

La pietas romana estaba referida a reverenciar a sus dioses y a cuantos habían cumplido honestamente con la responsabilidad de su deber… Y nuestros “impíos profesionales”, como no tiene Dios, ni honestos son en lo que parece, ni ofrecen responsabilidad por ignorancias de oficio, les queda homenajear a las víctimas ante la vastedad de su negligencia.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Promesas de presidente

Esperemos que las promesas de amor del presidente no hayan variado en el gorjeo de sus ternuras o desembocado en…

Cataluña agobiada

¿Cuándo será posible discrepar en este país sin necesidad de hacerse daño?…

La música callada

Al final nos hace daño todo lo que son “últimas noticias”, opiniones sobre la inesperada complejidad de los acontecimientos…
Defender a los indefensos

Aquí paz y después gloria

Me contaban que un fraile bueno y virtuoso celebraba también con excelente regocijo las comidas abundantes que se compartían en…