¿Sufres insomnio de madrugada? Levantarte a las 2 a.m. tiene explicación

2 de octubre de 2025
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Insomnio I Freepik

Entre las causas, se encuentran condiciones médicas como ansiedad, depresión, dolor crónico o la necesidad de levantarse a orinar

Si logras dormir sin problemas, pero de repente abres los ojos a mitad de la madrugada, es probable que estés enfrentando un tipo de insomnio llamado insomnio de mantenimiento. No se trata de cansancio pasajero. Es un trastorno que interrumpe tu descanso y puede afectar tu salud.

A diferencia del insomnio de conciliación, en este caso sí puedes dormir al inicio de la noche, pero unas horas después tu cerebro se activa sin razón aparente. La consecuencia: despiertas y volver a dormir se vuelve casi imposible. Esto genera frustración, cansancio y una sensación de sueño poco reparador.

Algunas señales comunes incluyen:

  • Dificultad para volver a dormir, tardando 20 o 30 minutos o más.
  • Sueño fragmentado o percibido como insuficiente.
  • Fatiga durante el día, somnolencia y menor concentración.

Entre las causas, se encuentran condiciones médicas como ansiedad, depresión, dolor crónico o la necesidad de levantarse a orinar. Si el problema persiste varias noches a la semana durante meses, puede evolucionar a insomnio crónico, con riesgos adicionales para la salud y el bienestar.

Cómo manejar y controlar el insomnio de mantenimiento

La buena noticia es que este tipo de insomnio se puede tratar. Una de las estrategias más efectivas es la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I). Esta terapia no depende de pastillas; busca cambiar hábitos, pensamientos y comportamientos que afectan tu descanso. La idea es recuperar una relación sana con la cama y la noche.

Algunas medidas prácticas que pueden ayudarte:

  1. Levántate si no logras dormir en 15–20 minutos y vuelve a la cama solo cuando sientas sueño.
  2. Mantén horarios fijos para acostarte y despertar, incluso fines de semana.
  3. Evita siestas largas que reduzcan tu necesidad de dormir de noche.
  4. Limita cafeína, alcohol y tabaco varias horas antes de dormir.
  5. Practica relajación: respiración profunda, meditación o relajación muscular progresiva.

Adoptar estas estrategias ayuda a restaurar un sueño continuo y profundo, disminuyendo los riesgos del insomnio crónico, como problemas de concentración, depresión, ansiedad o accidentes por somnolencia.

No ignores esos despertares a las 2 a.m. Tu descanso no es un lujo; es una necesidad. Con hábitos consistentes y técnicas adecuadas, puedes recuperar la noche y mejorar tu bienestar día tras día.

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