Bienvenida, Mertxe
La mano que acunaba el mito de Camelot queda hoy como un gratísimo recuerdo de infancia, de alguien que partió sin equipaje y sin despedirse.
Hoy, después de años exponiéndome con mi libre pensamiento en este periódico valiente y honesto, que transmite confianza y crea adicción al leerlo —Fuentes Informadas—, quiero despedirme de “Camelot”, mi creación y mi seudónimo, que durante tanto tiempo me permitió dar rienda suelta a mis ideas y a mi imaginación.
Sí, me despido, pero solo de ese nombre elegido, que me ha acompañado en una etapa muy importante de mi vida, cubriendo mis horas, junto a la música que siempre me acompaña.
Ahora me muestro con mi propio nombre, Mertxe, sin parapetos que frenen mis apreciaciones vitales. Comienza un nuevo camino, corto o largo… Dios dirá. Soy fiel a mí misma y así continuaré, mientras mis nuevas circunstancias me permitan seguir adelante en esta vida a la que me enfrento. Desde el pasado 6 de julio desapareció de mi vida esa atadura maravillosa, ese cordón umbilical que Dios, en su misteriosa beneficencia, me otorgó y que se extendió hasta un infinito muy cercano, fundido para siempre en mi corazón.
Hoy renazco, con nuevas ideas y conjeturas que solo surgen tras un cambio radical. Continuaré escudriñando pensamientos y formas de vida de quienes se acerquen a mí libremente y compartan sus preocupaciones, miedos e injusticias —tantas y tan presentes en nuestra sociedad—.
Muchos me han contado sus pesares y tristezas, y a pesar de la soledad, del dolor y del miedo, han sabido salir adelante con valor. Yo también lo hago. Las heridas siguen su curso: primero duelen, después se cubren con postillas y finalmente se convierten en cicatrices que nos acompañan de por vida.
En mí no son un estigma, sino un aprendizaje duro, pero lleno de más luces que sombras. Por eso agradezco a todos los que me han acompañado y me acompañan, por su empatía y su fuerza.
Gracias, de corazón, a Fuentes Informadas y a todos vosotros.
Muy agradecida,
Mertxe
Mi querida Merxe,muchos se sorprenderán otros se lo imaginaban otros simplemente cambiarán un seudónimo por otro Para mí detrás de Camelot siempre he sabido quién estaba ,ventaja que me hacía entender muchos de tus escritos que para otros no eran más que metáforas Hombre o mujer,Camelot o Merxe sigue alzando la voz por todos aquellos que como tú no estamos ciegos ni sordos Gracias TQ
Es un gran paso para hablar con total honestidad y mostrarse ante todos sin barreras, hay que reconocer que es de gran valor lo que Camelot ha hecho hoy. En mi opinión esto transmitirá a las personas más empatía y acercamiento hacia quien escribe, pues pueden comprobar que se trata de una persona que vive y padece como todos nosotros. Camelot, Mercedes o Merche, tus escritos siempre nos transmitirán esa verdad que tan necesaria hoy día, tus consejos y tus experiencias de los cuales siempre se saca un mensaje y una reflexión.
Gracias por tu honestidad, tu cercanía y tu fortaleza, me alegra mucho no solo de de que quieras continuar con los escritos si no que hayas decidido mostrar a todos quien eres, cualquier persona lo habría dejado de lado, pero tu renaces de las cenizas como Fénix. Estuve, estoy y estaré siempre contigo, no lo olvides nunca.
Qué ilusión que ya no solo unos poco sabemos que detrás de Camelot se encontraba una entrañable señora, ahora estarás un poco más cerca de todos nosotros, quienes seguiremos leyendo con las mismas ganas cada escrito que nos regales.
Que alegría!
Muchísima suerte en cualquier otro camino que escojas, que será siempre el correcto. Admiro muchísimo a las personas que nacisteis con el don de la música e hicisteis de ellos una vocación tan cercana. Soy un simple aprendiz de guitarra con muy pocas cualidades y conozco muy bien lo difícil del arte. Los músicos tenéis una sensibilidad especial que he visto en otros. Se nota en cada uno de los escritos que nos has ofrecido. Se notará mucho tu ausencia, que espero que sea un ! hasta luego!