El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha llegado este miércoles a las 8.48 horas a la Audiencia Nacional para declarar como investigado dentro de una causa que analiza su presunta participación en gestiones relacionadas con el rescate público de la aerolínea Plus Ultra y organización criminal. No está previsto que hoy declare sobre el origen de unas joyas valoradas provisionalmente en 1,3 millones de euros.
Zapatero ha accedido al edificio judicial por la puerta principal, utilizada habitualmente por los jueces, tras una autorización excepcional concedida por la Audiencia Nacional a petición de Presidencia del Gobierno y ha saludado brevemente a los medios. Su llegada ha generado una fuerte expectación mediática, con presencia de numerosos periodistas nacionales e internacionales y un amplio dispositivo policial.
Zapatero, que afirma estar dispuesto a «demostrar su inocencia», se enfrenta a una batería de preguntas sobre su gestión y patrimonio.
Además del rescate de Plus Ultra, la causa incorpora una línea de investigación patrimonial centrada en varias piezas de joyería intervenidas durante un registro policial en su despacho en Madrid. Pero hoy no declarará sobre estos hechos.
La Audiencia Nacional ha valorado las joyas —compuestas por diamantes, zafiros y esmeraldas— en 1,3 millones de euros, lo que ha llevado al juez a ampliar la imputación por delitos de fraude fiscal y contrabando.
La gran incógnita para el instructor es el origen de estas piezas: ¿son regalos de su etapa como presidente o inversiones personales no declaradas que superan los límites legales?.
El núcleo de la causa gira en torno a las presuntas presiones ejercidas por el expresidente para favorecer el rescate de la aerolínea. El juez cuenta con mensajes incautados a los implicados donde se refieren a él como «nuestro contacto» o «el pana Zapatero».
Ante el tribunal, el político deberá aclarar estas alusiones, así como los motivos de una reunión clave mantenida en septiembre de 2020 con el entonces ministro José Luis Escrivá, cuando Plus Ultra buscaba aplazar una deuda significativa.
La investigación también apunta a la creación de una compleja «estructura financiera internacional» para ocultar fondos, supuestamente mediante sociedades offshore en Dubái.
El juez sospecha que esta red se habría utilizado para cobrar una comisión ilegal del 1% del rescate. Asimismo, el magistrado cuestionará al expresidente por la rápida cancelación de un préstamo hipotecario de casi medio millón de euros, efectuada poco después de recibir cuantiosos pagos por parte de un asesor vinculado a la aerolínea.
El interrogatorio también abordará los servicios profesionales que, según Zapatero, justifican los ingresos percibidos. El expresidente deberá explicar ante el juez qué «asesoría global» prestó para cobrar cerca de medio millón de euros de un allegado a la compañía, así como justificar los 239.000 euros recibidos por sus hijas, Alba y Laura Rodríguez Espinosa, a través de su empresa. La falta de documentación sobre estos supuestos trabajos es, a juicio de los investigadores, uno de los puntos más oscuros de la trama.