Vox y el Partido Popular han anunciado este domingo que se personarán en la causa judicial por el accidente ferroviario de Urda (Toledo). El siniestro ha causado 69 muertos hasta el momento.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha explicado que su partido ejercerá la acusación popular. Lo ha dicho en una entrevista publicada este domingo por un diario, con la que busca que se conozca «toda la verdad».
Abascal afirmó que exige conocerla en sede judicial. Recordó que el sábado Vox pidió proteger las pruebas del accidente para evitar, según dijo, que ocurra lo de Adamuz, donde se retiraron del lugar elementos probatorios importantes.
La formación conservadora se personará en la causa para que se investigue hasta el final y se depuren las responsabilidades que correspondan. Lo ha anunciado la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Alma Ezcurra, en un vídeo remitido por el partido.
Ezcurra sostuvo que lo ocurrido en Urda «no puede explicarse simplemente como un accidente». Lo atribuyó a «años de mala gestión, de advertencias desoídas, de decisiones equivocadas», que a su juicio deberán explicar el Gobierno y el Ministerio de Transportes.
En su intervención, coincidiendo con el Día de Todos los Santos, recordó a las más de 100 víctimas de los accidentes de Adamuz y Urda. También dedicó unas palabras a una compañera de partido fallecida en una de las tragedias.
Abascal acusó al Gobierno de estar detrás de la degradación de las infraestructuras y le reprochó no renovar la red ni incorporar nuevos mecanismos de seguridad. Calificó de «canallada de la peor especie» señalar a un trabajador y tratar de convencer a la opinión pública de que se trató de un error humano.
Según dijo, los técnicos y los jueces determinarán las causas de los accidentes ferroviarios y de otros fallos recientes, como el apagón. A su juicio, hay «mucho fanatismo ideológico» y «mucha corrupción» detrás de estos problemas.
Ezcurra criticó que, mientras las familias buscaban a sus seres queridos, se difundieran conversaciones de trabajadores e incluso las últimas palabras de un maquinista fallecido. Advirtió de que, antes de buscar culpables entre los empleados, el Gobierno tendrá que explicar qué falló, porque los sistemas de seguridad existen para evitar que un error humano acabe en tragedia.
La dirigente reprochó que nadie asuma responsabilidades tras dos accidentes de esta gravedad. Acusó al Ejecutivo de realizar encuestas para medir el impacto electoral en lugar de centrarse en las familias y en la seguridad ferroviaria.
Cuestionó además los cambios de criterio del ministro de Transportes sobre la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona. Hace menos de un año prometía trenes a 350 kilómetros por hora y ahora, según señaló, plantea parar toda la línea. Pidió un Gobierno en el que «manden los expertos, no colegas de partido».