La 31.ª edición de los Critics Choice Awards dejó una noche de claros contrastes. Mientras Una batalla tras otra se convirtió en la gran vencedora de la gala, otras producciones destacadas, como la española Sirat, se marcharon sin reconocimiento. Una ceremonia que volvió a confirmar el peso de estos premios como termómetro clave de la temporada cinematográfica y televisiva.
La gala, celebrada en el Hangar Barker del aeropuerto de Santa Mónica y presentada por Chelsea Handler, combinó emoción, sorpresas y una lectura clara: el cine de autor con ambición narrativa sigue teniendo un lugar privilegiado en el panorama internacional.
La película dirigida por Paul Thomas Anderson fue la gran protagonista de la noche. Basada en la novela Vineland de Thomas Pynchon, ‘Una batalla tras otra’ se alzó con los premios a mejor película, mejor guion adaptado y mejor dirección, consolidando a Anderson como uno de los nombres imprescindibles del cine contemporáneo. La interpretación de Leonardo DiCaprio fue uno de los grandes pilares de un filme que combina crítica social, ironía y una puesta en escena impecable.
Otras producciones también brillaron con fuerza. Frankenstein, dirigida por Guillermo del Toro, acumuló cuatro galardones técnicos y artísticos, mientras que Los pecadores logró un sólido reconocimiento coral, destacando en categorías como elenco, banda sonora y actor joven.
En el apartado interpretativo, la noche repartió aplausos y diversidad: Jessie Buckley fue reconocida como mejor actriz, Timothée Chalamet como mejor actor, y nombres como Jacob Elordi o Amy Madigan reforzaron el peso del cine de género dentro del palmarés, según Europa Press.
La otra cara de la moneda fue para Sirat, dirigida por Oliver Laxe, que competía como mejor película internacional y en el apartado de sonido. Finalmente, el premio internacional fue para El agente secreto, dejando a la producción española sin galardones, a pesar de su buena acogida crítica. Una ausencia que no empaña su recorrido, pero sí evidencia la dura competencia en esta categoría.
En televisión, los Critics Choice confirmaron tendencias. The Studio, The Pitt y Adolescencia dominaron sus respectivos apartados, demostrando el excelente momento creativo de las series. Producciones internacionales como El juego del calamar también tuvieron su espacio, confirmando el carácter global de los premios.
En conjunto, la gala dejó una conclusión clara: mientras algunas películas celebran su noche de gloria, otras continúan su camino con el respaldo del público y la crítica. Porque en el cine, como en la vida, no todo se mide en premios, pero algunos triunfos marcan época.