Una agente de la Guardia Civil ha muerto este miércoles tras un tiroteo ocurrido en el cuartel de Llanes (Asturias). La mujer, que se encontraba de servicio, habría sido atacada presuntamente por su expareja, también guardia civil, quien falleció posteriormente tras ser herido por otros agentes cuando intentaba escapar.
Según las primeras investigaciones, el presunto agresor estaba inmerso en un proceso de divorcio con la víctima y tenía expedientes abiertos por violencia machista. Además, había sido apartado recientemente del servicio, por lo que ya no disponía de su arma reglamentaria. Las pesquisas apuntan a que utilizó un arma obtenida dentro de las instalaciones del cuartel.
Durante el ataque, un teniente de la Guardia Civil resultó gravemente herido en una pierna al intentar auxiliar a la agente. El agresor también disparó contra otros efectivos antes de ser neutralizado por los agentes presentes, que respondieron al fuego e hirieron de gravedad al sospechoso, quien falleció mientras era atendido por los servicios sanitarios.
La víctima figuraba en el sistema VioGén por malos tratos y tenía tres hijos con el presunto autor de los hechos: un hijo de 18 años y dos hijas gemelas de 14. La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha informado de que investiga el caso como un posible asesinato machista.
La Policía Judicial de la Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer las circunstancias del suceso. De confirmarse la naturaleza machista del crimen, la cifra de mujeres asesinadas por violencia de género en España ascendería a 34 en lo que va de año y a 1.375 desde que comenzaron los registros oficiales en 2003.