Colocar un implante coclear durante el primer año de vida puede marcar una importante diferencia en el desarrollo del lenguaje de los niños con sordera severa o profunda. Así lo señala una investigación de la Clínica Universidad de Navarra, que destaca la edad de la intervención como uno de los factores decisivos para conseguir mejores resultados a largo plazo.
El estudio analizó la evolución de 494 niños operados antes de los diez años y realizó un seguimiento durante una década. Los resultados fueron especialmente positivos entre quienes recibieron el implante antes de cumplir un año: todos lograron una buena comprensión de las palabras habladas diez años después.
La diferencia aumenta cuando la operación se retrasa. Entre los niños intervenidos a los nueve o diez años, solo cuatro de cada diez alcanzaron una buena comprensión del habla. Además, los investigadores observaron que cada año de demora estaba relacionado con una reducción superior a tres puntos porcentuales en los resultados obtenidos.
El uso de audífonos antes de la cirugía también puede aportar beneficios, aunque su efecto aparece más adelante.
Los especialistas subrayan por ello la importancia de detectar cuanto antes los problemas auditivos. Una intervención temprana permite obtener resultados más homogéneos y ofrece a las familias expectativas más precisas sobre la evolución de sus hijos.