Un nuevo estudio cuestiona que el exceso de peso actúe como factor protector frente al cáncer colorrectal. La investigación, publicada en la revista JAMA Network Open, pide no modificar las recomendaciones médicas actuales a partir de ese dato.
El cáncer colorrectal es el tercer tumor maligno más diagnosticado en el mundo. También ocupa el segundo puesto entre las causas de muerte asociadas al cáncer a nivel global.
En 2022 se registraron 1,9 millones de nuevos casos y 900.000 muertes por esta enfermedad. Los avances en detección y tratamiento, junto al envejecimiento poblacional, han disparado el número de supervivientes.
La relación entre el exceso de peso y el pronóstico de este cáncer genera controversia científica desde hace años. Varios trabajos previos detectaron mejor supervivencia entre los pacientes con más peso corporal.
Ese fenómeno se conoce como «paradoja de la obesidad». Entre las explicaciones manejadas figuran una biología tumoral menos agresiva en personas obesas y un mayor seguimiento médico por su parte.
También se ha apuntado al tejido graso como posible reserva de nutrientes durante el tratamiento oncológico. Esta hipótesis defendería cierto papel protector de la grasa corporal frente a la enfermedad.
Otros expertos atribuyen la paradoja a fallos metodológicos en investigaciones epidemiológicas previas. Entre los problemas señalados están la causalidad inversa y un ajuste insuficiente de factores de confusión.
Un dato relevante es que muchos pacientes pierden peso de forma involuntaria antes del diagnóstico. Ese adelgazamiento previo podría distorsionar los resultados de estudios anteriores sobre la supuesta paradoja.
El nuevo trabajo, liderado por el investigador Marko Mandic, del Centro Alemán de Investigación del Cáncer, analizó a 5.521 pacientes. Todos tenían 30 años o más y un cáncer colorrectal confirmado mediante biopsia.
Los participantes fueron reclutados entre 2001 y 2016 en más de veinte centros del suroeste de Alemania. Durante un seguimiento medio de 5,2 años se registraron 2.429 fallecimientos, 1.381 de ellos por este cáncer.
Frente a los pacientes con peso normal, quienes tenían sobrepeso al diagnóstico mostraron una supervivencia global ligeramente superior. En cambio, no se detectó ninguna asociación similar para los pacientes con obesidad.
Los investigadores emplearon modelos estadísticos de Cox, ajustados por estilo de vida, características del tumor y otras enfermedades. Con ello calcularon el riesgo de muerte asociado a cada categoría de peso.
La aparente ventaja de supervivencia del sobrepeso y la obesidad se redujo con fuerza al considerar el adelgazamiento previo al diagnóstico. Perder más de un 10% de peso antes del diagnóstico se asoció, en cambio, con peor pronóstico.
Según el equipo de Mandic, esto sugiere que el adelgazamiento previo explica buena parte de esa falsa ventaja atribuida al exceso de peso. El propio sobrepeso dejaría así de aparecer como un factor protector real.
Al ajustar de forma conjunta por el índice de masa corporal y el cambio de peso previo, los resultados cambiaron por completo. El vínculo hallado para el sobrepeso y la obesidad se volvieron prácticamente nulas.
Para el equipo, estos resultados desaconsejan interpretar el sobrepeso como un escudo protector ante el cáncer colorrectal. La pérdida de peso involuntaria previa, y no el exceso de grasa, explicaría gran parte del fenómeno observado.