Un ciberataque atribuido al grupo prorruso NoName057 y difundido a través de un documento de casi 500 páginas escrito en ruso ha revelado datos confidenciales —incluyendo nombres, apellidos, números de teléfono y fotografías— de cientos de policías nacionales, guardias civiles, militares y algún detective en España, tal como adelantó el diario La Razón.
Entre los afectados figuran subinspectores de policía de unidades especiales, agentes de atención al ciudadano, escoltas y diversos miembros del Ejército y de la Guardia Civil, tratándose en su mayoría de funcionarios graduados recientemente.
Los servicios de inteligencia españoles no descartan que esta filtración masiva busque intimidar a los efectivos o constituya una lista de posibles objetivos de captación futura por parte de redes afines al Kremlin.
El grupo responsable, nacido al calor del conflicto en Ucrania, es conocido por perpetrar ataques de denegación de servicio (DDoS) contra infraestructuras críticas y organismos públicos en países de la OTAN y aliados de Kiev, afectando en el pasado a páginas institucionales en España.
Las investigaciones policiales señalan como presunto filtrador a Enrique Arias Gil, un docente residente en Rusia sobre el que pesa una orden de busca y captura de la Audiencia Nacional y que figura en los registros de Europol por delitos informáticos y pertenencia a organización criminal.
Paralelamente, la Comisaría General de Información de la Policía ha detectado la existencia de una red coordinada desde Rusia conocida como Centro para la Protección de la Juventud y la Infancia, integrada por unos 250 individuos dedicados a dar soporte a estas operaciones de ciberacoso y sabotaje.