El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este lunes que impedir que Irán obtenga armas nucleares sigue siendo la prioridad estadounidense. Sus palabras contradicen declaraciones recientes del vicepresidente JD Vance sobre este mismo asunto.
Trump difundió su postura a través de un mensaje en redes sociales. En él parece matizar los comentarios que Vance realizó días atrás sobre las prioridades de Washington frente a Teherán.
Vance había situado en segundo lugar la cuestión armamentística iraní. El vicepresidente apuntó entonces que la prioridad principal era abaratar el precio de los combustibles para los ciudadanos estadounidenses.
El mandatario estadounidense fue tajante en su mensaje «el objetivo número uno es, y siempre será, que Irán no tenga, de ninguna forma, armas nucleares».
Washington mantiene, mientras tanto, el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz frente a Irán. Vance, sin embargo, se ha mostrado en varias ocasiones contrario a prolongar la guerra en Oriente Próximo.
El vicepresidente también ha rechazado públicamente un posible despliegue de tropas estadounidenses en la región. Su discurso ha priorizado en las últimas semanas el impacto económico del conflicto sobre la población estadounidense.
Los precios de la gasolina han seguido subiendo en Estados Unidos durante las últimas semanas. El coste de la energía se ha convertido en un riesgo político relevante para el Partido Republicano.
Esa presión llega a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato, previstas para noviembre. El contraste entre Trump y Vance refleja así las distintas prioridades dentro de la propia Administración.