El traslado de miles de migrantes desde los asentamientos de las playas del Trampolín y Benítez hasta el dispositivo de acogida del Puerto de Ceuta ha dejado momentos de tensión durante las primeras horas del operativo. La actuación comenzó a primera hora con presencia de la Guardia Civil para reunir a las personas y organizar su desplazamiento.
La situación se complicó cuando los migrantes procedentes del Trampolín llegaron a Benítez y se sumaron quienes permanecían en esta segunda playa. El grupo, cada vez más numeroso, comenzó a avanzar por la carretera y parte de sus integrantes terminó corriendo hacia las instalaciones portuarias.
Ante la dificultad para controlar el desplazamiento, fue necesaria la incorporación de efectivos de la Policía Nacional. Los agentes consiguieron frenar el avance cerca de la zona industrial y reorganizar a las personas antes de continuar el recorrido.
Uno de los principales retos es la limitada capacidad del recinto habilitado en el puerto. Las estimaciones apuntan a que más de 4.000 migrantes permanecen entre ambos asentamientos, mientras las instalaciones disponen de alrededor de 1.800 plazas. Esta diferencia preocupa a las autoridades ante posibles aglomeraciones cuando el recurso alcance su capacidad máxima. El dispositivo se activa después de que la Audiencia Nacional levantara la suspensión cautelar sobre su utilización.