Las siempre intempestivas llamadas de compañías de «gas, luz, distribuidora de no se qué energía, de tal operadora de móviles emplean miles de números de teléfono diferentes para contrarrestar los crecientes bloqueos de los ciudadanos que quieren paz y no impuestas llamadas molestas.
El bloqueo, medio funciona, pero siguen llamando…
Antes era un horror. A primera hora empezaban los número extraños de móvil a sonar, al medio día y por la tarde. Incluso diferentes voces, a veces de la misma compañía.
No es fácil esquivarles. Insisten e insisten. Yo he optado, cuando ya he dicho un gracias no me interesa, por cortar, sin más, e inmediatamente después, bloquear el número.
Aunque al ver la llamada sale el tufo de su procedencia, hay que cogerla, para saber quién es antes de bloquear, puede ser un número importante a la postre. En fin, hay que coger las llamadas, y una vez comprobado, mantenerla o bloquearla.
Lo peligroso es que, si escuchas la propuesta que hacen, te quedas perplejo Cuando te sueltan todos tus datos, hasta la cuenta bancaria. Y no son tu compañía real. No sabes quién son.
Se pasan los datos unos a otros, o los compran en el mercado negro, pero lo cierto es que los tienen. Y muy completos. A ellos/as no se les puede llamar.
Pasan los años y siguen llamando, religiosamente, con la misma cantinela. «Le llamo de su compañía tal… y es para rebajarle el precio de la luz». ¿Cuánto paga usted ahora? o ¿Quiere que se le baje la luz o no, está pagando mucho, eh…? Los anzuelos.
Suelen dar supuestas promociones que apenas duran unos meses y luego se extinguen y se disparan al alza. Hasta que te llaman para lo mismo. De todas las compañías. Hay competencia entre empresas filiales del mismo grupo.
La llamadas proceden de mujeres en su mayoría de países hispanos.
Cada vez el grado de empuje para retenerte es más elevado.
Si entras al ruedo, te meten en un lío de llamadas grabadas donde vuelven a pedirte los datos y te obligan a hacer otro contrato con cambio de routers, si es sobre líneas telefónicas, y quedándote sin línea mientras se ejecuta la portabilidad.
Fácilmente pueden entretenerte más de media tarde. Al principio te mantienen lo pactado, o no, y en todo caso en meses vuelves a estar en precio por encima del mercado. O eso te dice.
´-«Oíga, si tengo derecho a a esa reducción y son ustedes de mi compañía, pues no me llamen, reduzcan la tarifa automáticamente, venga, vale, ok..»
-«No, pero hay que hacer otro contrato, y…» -dice la chica. O el chico, que ya incluso te corta la llamada, con el mismo permiso que con el que llaman, y olvidan totalmente la cortesía inicial si ven que su empresa será fallida.
En fin, hay alguna iniciativa legal por ahí para evitar este tipo de comunicaciones incómodas, y a deshoras, pero no debe funcionar.
Tengo un montón de llamadas, más de 250, empecé a bloquear, por cansancio, hace menos de un año , pero siguen llamando.
No es que me desquicie, siempre me pregunto cuántos números distintos de móviles tendrán. Me llama la atención.
A veces pienso que son empleados que se están buscando la vida, como todos. Muchas veces se convierten en la diana de los ciudadanos que prefieren la calma a la jungla de las compañías suministradoras.
Algunas llamadas son más peligrosas que otras. Aparte de saber todos tus datos, te dicen que son de tu compañía, o la eluden, o la saben y la sueltan, y te ofrecen el oro y el moro. Y llamas a la compañía, llamas tu personalmente, para cerciorarte, y te dicen que hay muchas firmas que escandalosamente las utilizan para sus lucros personales.
Es cierto que se han reducido algo las llamadas. De algo debe servir tener capados más de 250 números molestos, algo se han reducido.
Aun así, raro es el día que no recibo, de lunes a viernes, los fines de semana debe descansar la plantilla, supongo, una o dos llamadas. Si paso de las 300, les tendré informados.