El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no asistirá este 6 de enero a la Pascua Militar, uno de los actos institucionales más relevantes del calendario español. Su ausencia se debe a un compromiso internacional de primer nivel. Ese mismo día viajará a París para participar en una cumbre centrada en la guerra de Ucrania, un conflicto que sigue marcando la agenda política europea.
Desde Moncloa explican que la cita es prioritaria. El Ejecutivo considera esencial mantener una presencia activa en los foros donde se decide el futuro de la seguridad continental. La decisión rompe una tradición reciente, pero responde a un contexto internacional especialmente sensible.
La reunión en París corresponde a la Coalición de Voluntarios, un grupo de países aliados de Ucrania que mantienen una coordinación constante ante la evolución del conflicto. En el encuentro estará presente el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, así como varios líderes europeos y responsables internacionales de primer nivel.
La cita está organizada conjuntamente por Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer, y contará también con la participación del secretario general de la OTAN, Mark Rutte. El objetivo principal es reforzar la coordinación política y militar entre los socios europeos en un momento en el que se debaten posibles escenarios de paz y cambios en el equilibrio internacional, según Europa Press.
Está previsto que la reunión comience alrededor de las 14:00 horas, lo que hace incompatible la presencia de Sánchez en el acto que se celebra a la misma hora en el Palacio Real de Madrid. Desde Moncloa subrayan que se trata de una cita “ineludible”, marcada por la necesidad de mantener una posición común ante la presión diplomática y militar sobre Ucrania.
La Pascua Militar, presidida por el Felipe VI, es uno de los eventos más relevantes para las Fuerzas Armadas y la institucionalidad del Estado. Tradicionalmente, el presidente del Gobierno acompaña al Rey, junto a la ministra de Defensa, en un acto cargado de simbolismo, discursos y mensajes de unidad.
La ausencia de Sánchez no pasa desapercibida, pero tampoco se interpreta como un gesto de distanciamiento institucional. Más bien, refleja el peso que la agenda internacional ha adquirido en la política nacional. España, como socio europeo y miembro de la OTAN, busca mantener una posición activa en los debates sobre el futuro del conflicto ucraniano.
La última reunión de esta coalición tuvo lugar el pasado 11 de diciembre, de forma telemática, y ya entonces Ucrania trasladó su preocupación por los planes de paz planteados desde Estados Unidos. Ahora, el encuentro presencial en París pretende reafirmar apoyos, aclarar posturas y enviar un mensaje de unidad en un momento decisivo para Europa.