El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha vuelto a elevar el tono del debate político con una recomendación tan directa como llamativa. En una entrevista televisiva, el dirigente popular sugirió a Pilar Alegría que borre del móvil el teléfono de Pedro Sánchez, al considerar que su cercanía con el presidente del Gobierno “le está haciendo un flaco favor” de cara a las próximas elecciones en Aragón.
La afirmación se produjo durante una intervención en Antena 3, donde Almeida defendió el momento político del Partido Popular y cuestionó la estrategia del PSOE en un contexto electoral que considera cada vez más fragmentado. El alcalde madrileño no se limitó a la ironía, sino que situó su comentario dentro de un análisis más amplio sobre el mapa político nacional.
Almeida sostuvo que “encuesta tras encuesta” los españoles sitúan al Partido Popular como la primera fuerza política en votos y escaños, algo que, a su juicio, no tiene comparación con otras formaciones del centro-derecha en Europa. En ese sentido, calificó al PP como la “única fuerza mayoritaria y estabilizadora” en un momento marcado por la dispersión del voto y la incertidumbre política tanto en España como en el conjunto del continente, según Europa Press.
Desde su perspectiva, los resultados recientes refuerzan esa idea. Tras las elecciones extremeñas, el foco se desplaza ahora a Aragón, una comunidad donde el PSOE se juega parte de su futuro territorial. Para Almeida, el contexto nacional influye de forma directa en estas citas autonómicas, y ahí es donde entra su crítica a la figura de Pedro Sánchez.
El alcalde puso como ejemplo la reunión solicitada por el líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, con Sánchez. Una imagen que, según sugirió, puede tener un coste electoral para el PSOE en Aragón. “No sé si eso le va a beneficiar”, afirmó, dejando entrever que ciertos gestos políticos pesan más de lo que aparentan en campaña.
La frase sobre “borrar el teléfono” no fue casual. Almeida quiso lanzar un mensaje claro: la vinculación directa con Sánchez puede ser un lastre para Alegría en su carrera por la Presidencia de Aragón. Más allá del tono irónico, el comentario refleja una estrategia habitual en el debate político actual: personalizar las consecuencias electorales de las decisiones del liderazgo nacional.
Para el alcalde madrileño, la política no se juega solo en los programas, sino también en las imágenes, los apoyos y las alianzas. En ese marco, considera que el PSOE paga un precio por determinadas negociaciones y acuerdos, especialmente en territorios donde el electorado es más sensible a esas dinámicas.
Mientras tanto, Pilar Alegría continúa centrada en su proyecto autonómico, sin responder directamente a la recomendación. Sin embargo, el comentario de Almeida ya ha cumplido su objetivo: colocar el foco mediático sobre la relación entre la candidata socialista y el presidente del Gobierno, en un momento clave de precampaña.
En un escenario político cada vez más polarizado, este tipo de declaraciones muestran hasta qué punto la estrategia nacional y la batalla territorial se entrelazan. Y dejan claro que, en política, a veces un simple contacto en el móvil puede convertirse en un arma electoral.