El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que se investigará hasta el final el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Urda, Toledo, que ha dejado al menos 68 personas fallecidas.
Durante su visita al lugar de la tragedia, Sánchez ha insistido en que se esclarecerán las circunstancias del siniestro y se determinarán las posibles responsabilidades. «Si ha habido negligencias, se sabrá», ha afirmado, advirtiendo también de que cualquier fallo en los sistemas de seguridad tendrá una respuesta contundente.
El jefe del Ejecutivo ha comparecido desde el puesto de mando avanzado, acompañado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
Sánchez ha reconocido su preocupación por la seguridad ferroviaria después de que España haya sufrido dos accidentes graves de alta velocidad en un mismo año, recordando también el ocurrido en enero en Adamuz, Córdoba.
En este sentido, ha asegurado que el Gobierno adoptará las medidas necesarias para reforzar la seguridad y recuperar la confianza de los ciudadanos en el transporte ferroviario.
Además, el presidente ha trasladado sus condolencias a las familias de las víctimas y ha anunciado tres días de luto oficial a partir de este jueves, como muestra de respeto ante una tragedia que ha conmocionado al país.