El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado el nuevo Plan Social para el Clima, una iniciativa dotada con 9.000 millones de euros destinada a facilitar una transición ecológica más justa y accesible para toda la población. Durante el acto de presentación, Sánchez defendió que la lucha contra el cambio climático no puede hacerse a costa de las familias más vulnerables y resumió el objetivo del proyecto con una frase clara: “Que no haya que elegir entre llegar a fin de mes o llegar a fin de siglo”.
Del total de la inversión prevista, 4.700 millones estarán destinados a ayudar a hogares vulnerables a incorporarse a la transición energética mediante mejoras en eficiencia, vivienda y consumo energético. Otros 4.300 millones se dirigirán a impulsar la descarbonización del transporte y fomentar una movilidad más sostenible.
El presidente también destacó medidas como el impulso de nuevas viviendas sociales con altos estándares energéticos, el apoyo al autoconsumo colectivo y la creación de comunidades energéticas para “democratizar la energía”. Además, defendió la puesta en marcha de un posible abono único social para facilitar el acceso al transporte público urbano y metropolitano.
Desde el Ejecutivo subrayan que el plan estará cofinanciado por el Fondo Social para el Clima de la Unión Europea, cuyos recursos dependen del cumplimiento de las normativas comunitarias en materia medioambiental. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, explicó que el proyecto permanecerá en audiencia pública hasta finales de junio antes de ser remitido a Bruselas.
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, defendió la necesidad de mejorar la movilidad especialmente en las zonas rurales, mientras que la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, señaló que el plan permitirá reforzar el apoyo a barrios y familias con mayores dificultades económicas.
El Gobierno considera que este proyecto puede convertirse en una herramienta clave para avanzar hacia una economía más sostenible sin dejar atrás a los sectores más afectados por los cambios energéticos y medioambientales.