El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha negado de forma «tajante» cualquier participación en el rescate de la aerolínea Plus Ultra o haber realizado labores para la compañía. A través de su entorno, el exdirigente socialista expresó su absoluta sorpresa ante la decisión del juez José Luis Calama de imputarlo en la causa.
La investigación judicial atribuye a Zapatero presuntos delitos de organización criminal, falsedad documental y tráfico de influencias. Ante esto, el expresidente ha calificado de «auténticamente disparatadas» las conexiones y vinculaciones que realiza el magistrado para involucrarlo en la supuesta trama delictiva.
Zapatero ha asegurado rotundamente que jamás ha presionado a ningún funcionario a favor de la compañía aérea. Asimismo, ha desmentido de forma categórica haber dado instrucciones para constituir una empresa en Dubái con el objetivo de recibir comisiones ilegales, rebatiendo los informes de la UDEF.
El exlíder socialista enmarca esta situación en el «contexto político» de 2023, vinculándola directamente con su activa campaña en defensa del Gobierno de Pedro Sánchez. Según su postura, la causa se apoya en conjeturas sin fundamento que buscan atribuirle una conducta delictiva muy grave de manera injustificada.
Finalmente, Zapatero ha defendido la legalidad de su trayectoria profesional desde 2012, aclarando que su acceso a personalidades internacionales se debe a su rol como expresidente. Ha concluido que todas sus actuaciones son perfectamente legales y que se encuentra al corriente de sus obligaciones fiscales.