El Gobierno de España ha firmado este lunes con los sindicatos la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas. El acto estuvo encabezado por el presidente, Pedro Sánchez, acompañado por cinco ministros y dos vicepresidentas, en una escenificación poco habitual en los acuerdos del diálogo social.
Durante su intervención, Sánchez criticó con dureza la ausencia de la patronal CEOE, que no se sumó al pacto. “No estamos todos los que deberíamos estar, falta la patronal”, afirmó, preguntándose “dónde está” cuando el IBEX alcanza máximos históricos o cuando los beneficios empresariales baten récords. El presidente acusó a la organización empresarial de “borrarse” del acuerdo y consideró “inadmisible” que en un contexto de bonanza se cuestione el salario mínimo.
El jefe del Ejecutivo defendió que “subir el SMI no es un capricho ni un gesto simbólico, es una cuestión de justicia social y de inteligencia económica”, y añadió: “No vamos a volver a esta España del ‘trabaja más y cobra menos’”. Además, pidió a los empresarios que “hagan su parte” para que las subidas salariales se extiendan más allá del salario mínimo.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, respaldó el mensaje y reclamó aumentos salariales en los convenios colectivos. “Para reducir la desigualdad y la pobreza necesitamos salarios dignos”, señaló, defendiendo que el incremento del SMI no destruye empleo, sino “pobreza”. También agradeció a Sánchez por estar “en el lado correcto de la historia”.
La subida, que será aprobada formalmente en el Consejo de Ministros, supondrá un incremento de unos 37 euros mensuales (518 euros anuales) y tendrá carácter retroactivo desde enero. El SMI seguirá sin tributar en IRPF, aunque los trabajadores mantendrán su cotización a la Seguridad Social. Las empresas deberán abonar los atrasos correspondientes.
La medida beneficiará a unos 2,5 millones de trabajadores, especialmente mujeres, jóvenes y personas extranjeras, con mayor impacto en comunidades como Canarias y Extremadura. Además, el acuerdo incluye el compromiso de modificar las reglas de compensación y absorción salarial para evitar que las empresas neutralicen la subida descontándola de complementos, de modo que también puedan beneficiarse quienes cobran ligeramente por encima del salario mínimo.