La Policía Local de Cartagena intervino este miércoles para salvar a un niño de dos años que había quedado atrapado dentro de un coche mientras su madre hacía compras en un supermercado de Cabo de Palos. El menor se encontraba solo y en estado crítico cuando los agentes llegaron al lugar.
Los vecinos fueron quienes alertaron a las autoridades al notar que algo no estaba bien. Según fuentes municipales, el vehículo estaba estacionado al sol y el niño no respondía a estímulos. Ante la gravedad de la situación, los policías no dudaron en actuar con rapidez.
Para liberar al menor, los agentes tuvieron que fracturar la ventanilla del coche. Una vez fuera, lo trasladaron al interior del supermercado para aprovechar el aire acondicionado y estabilizar su temperatura corporal. Según ha informado Europa Press, la Unidad Móvil de Emergencias (UME) confirmó que la intervención policial fue determinante para evitar un desenlace fatal.
Tras la estabilización inicial, el niño fue trasladado al hospital Santa Lucía, donde recibió atención médica especializada. La Guardia Civil, por su parte, inició las diligencias pertinentes y trasladó el vehículo al depósito municipal. La rápida actuación de los vecinos, la policía y los servicios sanitarios fue clave para garantizar la seguridad del menor.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, propuso a la Junta de Gobierno Local felicitar públicamente a los agentes que participaron en el rescate. La actuación de la Policía Local fue decisiva para salvar la vida del niño.
El concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Llorca, destacó la importancia de la colaboración ciudadana y de la reacción inmediata de los agentes ante situaciones de riesgo infantil. Este caso pone de manifiesto lo rápido que puede empeorar la situación de un niño dejado solo en un coche, incluso por unos pocos minutos.
Las autoridades insisten en la importancia de extremar precauciones y nunca dejar a los menores solos en vehículos. La temperatura dentro de un coche puede subir rápidamente y convertirse en una amenaza grave para la vida de los niños.