La situación personal y profesional de Raquel Mosquera atraviesa un momento especialmente delicado. A los problemas familiares recientes se suma ahora un nuevo conflicto judicial que vuelve a situarla en el centro de la actualidad mediática. Una exsocia y antigua amiga ha presentado una demanda en su contra, acusándola de causarle un grave perjuicio económico tras la ruptura de un proyecto empresarial compartido.
La información se dio a conocer en el programa Fiesta, donde Ángela, la demandante, relató su versión de los hechos. Ambas mujeres iniciaron juntas un negocio en el sector de la estética con un acuerdo claro desde el inicio. Ángela se comprometió a asumir el coste de las obras de reforma del local. A cambio, Mosquera debía devolver esa inversión con el paso del tiempo.
Según su testimonio, ese compromiso no se cumplió. La exsocia asegura que solo ha recibido una cantidad mínima y que aún le adeudan cerca de 6.000 euros. Afirma que esa deuda ha tenido consecuencias directas en su economía familiar. “Me has quitado el pan de mi familia”, sostiene con firmeza.
El periodista Omar Suárez explicó que Ángela conocía bien a Mosquera y que su relación iba más allá de lo profesional. Esa cercanía hace que el conflicto tenga una fuerte carga emocional. Para la demandante, no se trata solo de dinero, sino de una ruptura de confianza.
Más allá del dinero, la demandante asegura haber atravesado una depresión profunda tras la ruptura profesional. Afirma que se sintió presionada y desplazada, y lanza una acusación especialmente grave: sostiene que Mosquera habría intentado quedarse con sus clientes y aprovecharse de su marca personal para su propio beneficio.
El tono del testimonio es duro y directo. Ángela se describe como una persona transparente, frente a una imagen pública que, según ella, no se correspondería con la realidad. Además, avanza que ha decidido reclamar ahora la deuda porque considera que la situación económica de Mosquera es mejor que en el pasado, lo que refuerza su determinación de llegar hasta el final.
Por el momento, Raquel Mosquera no ha hecho declaraciones públicas sobre esta demanda. El caso, que ya está en manos de la justicia, añade presión mediática a una etapa especialmente complicada para la esteticista. Mientras tanto, el conflicto sigue abierto y promete nuevos capítulos, en un escenario donde se mezclan amistad rota, negocios fallidos y un profundo sentimiento de injusticia.