El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha iniciado este domingo una visita oficial de cuatro días a China. El viaje comenzó con su participación en la cumbre de líderes de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), centrada en el impulso del «multilateralismo». En el encuentro participan, además del presidente chino Xi Jinping, líderes como el primer ministro indio Narendra Modi, su homólogo paquistaní Shehbaz Sharif y el presidente de Irán, Masud Pezeshkian.
La agenda de Putin incluye visitas a Tianjin y Pekín, donde desarrollará los actos oficiales. Tras finalizar su estancia en China, regresará a Rusia para intervenir el próximo 5 de septiembre en el Foro Económico Oriental de Vladivostok, uno de los principales eventos de la diplomacia rusa en Asia.
La cumbre de la OCS ofrece al presidente ruso la oportunidad de mantener conversaciones directas con Xi Jinping y Narendra Modi. Sobre la mesa estarán cuestiones clave como la guerra en Ucrania y las relaciones con Estados Unidos, así como la cooperación económica entre India y China en un contexto marcado por la tensión comercial con Washington.
El lunes se celebrará la reunión del Consejo de Jefes de Estado de la OCS, a la que seguirá un encuentro en formato «OCS Plus» con Estados observadores, socios de diálogo e invitados especiales. La jornada concluirá con la llegada de Putin a Pekín, donde será recibido como invitado principal en los actos conmemorativos del 80 aniversario de la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial.
En la capital china, Putin mantendrá un maratón de reuniones diplomáticas. Además de las negociaciones bilaterales entre Rusia y China, está previsto un encuentro trilateral con el presidente chino y el de Mongolia.
El mandatario ruso también tiene programadas reuniones con los líderes de Serbia, Pakistán y Uzbekistán, y se espera que en el marco de esta visita pueda encontrarse con el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un.