En todos los mandamientos, incluso en el sexto, los expertos aseguran que hay parvedad de materia, es decir, que depende el grado de la culpa para la correspondencia de eximentes. No debieran sufrir las mismas penas, pienso yo, aquellos que hayan cobrado indebidamente de una empresa privada con la anuencia de sus socios, que los ladrones de dinero público en las arcas que todos llenamos con una exageración de impuestos sólo justificables por un abuso en los despilfarros, necedad, manipulación y desventura de estos personajes que nos mal gobiernan.
Cuando después del saqueo anual de la Hacienda que nos visita en junio, alguien se queja de la obligada violación, siempre se nos responde: Todo es para defensa de Lo Público… que nunca debiera ser, por ejemplo, pagar una televisión española con sueldos de cumbre descarada, como los Falcon que aprovechan para desplazamientos injustificados, dineros que siempre recaen en el pesebrismo de los que disculpan desfalcos inimaginables. Lo Público es el bienestar del que carecen especialmente quienes más lo necesitan.
De Séneca es la sentencia: “A más altura, mayor despeñadero”.