El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado este martes que la línea ferroviaria Madrid-Sevilla podría recuperar la circulación en un plazo máximo de diez días naturales, una vez que la jueza autorice los trabajos de reparación tras el accidente ocurrido en Urda (Toledo).
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Puente ha explicado que el Gobierno ya ha solicitado el permiso judicial necesario para comenzar las obras, después de finalizar la retirada de los trenes accidentados y los materiales que permanecían sobre las vías.
Aunque los daños afectan a poco más de 40 metros, los trabajos se extenderán a unos 400 metros para garantizar una recuperación segura de la infraestructura.
Sin embargo, la vuelta a la normalidad será progresiva. El ministro ha confirmado que inicialmente circularán menos trenes de lo habitual, mientras se completa la instalación del sistema de seguridad ERTMS-2 y se realiza una revisión extraordinaria de la línea.
Estas comprobaciones estarán supervisadas por la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, encargada de evaluar las condiciones de seguridad.
Puente también ha aclarado que la reducción de frecuencias afectará únicamente al trayecto Madrid-Sevilla y no se extenderá a otras conexiones ferroviarias del país.