¿No le da vergüenza a Pedro Sánchez de salir en todas las Teles diciendo que ha hecho dos decretos Maricarmen para arreglar la asfixia de viviendas y que 48 horas después el Parlamento se los eche abajo?
¿Gobierna algo este hombre?
No hay peor gobernador que el que no sabe ni puede gobernar.
¿Que hace en La Moncloa un tipo sin presupuestos generales desde hace tres años que ni siquiera puede validar sus decretos, ¿el mecanismo legal que manosea Sánchez para balbucear leyes sin destino?
¿Qué hace en el sillón un tío que, atención, saca dos decretos a bombo y platillo que se quedan en agua de borrajas, en nada? Para, según él, arreglar el desbarajuste de la vivienda que sacude España.
No solo no lo ha hecho en los ocho años que lleva de presidente, lo cierto es no ha hecho ninguna de las 168.000 que prometió para un solo año.
No tiene respaldo en el Parlamento, no funciona ni el grupo Franquestain.
¿Qué hace un tío saliendo en las teles y que va a sacar dos decretos que hoy viernes va a tener que tirar a la papelera? Los de Puigdemont, los que realmente tienen las llaves de las leyes, le han dicho que haga otro decreto.
Que los que ha elaborado, no sirven, pues destrozaría aún más el mercado del alquiler, ya de por si machacado con las leyes que en su día forzaron el coletas Iglesias y su ex Irene Montero cuando Sánchez se aferró al sillón. Primero, con una moción de censura y luego, porque nunca ha ganado ningunas, el dinero de todos a los secesionistas y los bilduetarras.
Trump lo detesta. Está haciendo un terrible daño a la imagen exterior de España. Lo tienen como un comunista radical que ha asumido la doctrinilla Monedero.
Repito. Es de risa, ¿qué hace en La Moncloa un tipo que nunca ha ganado ningunas elecciones, que lleva tres años prorrogando los presupuestos y que, aunque no gobierne nada, ni tenga respaldo, quiere seguir en La Moncloa, junto al Falcón y La Mareta.
Aguantará hasta que lo saquen a la fuerza. Aguantará hasta noviembre de 2027, hasta que no le quede ni un halito de poder. Y no es ya solo que no tiene apoyos, lo gravísimo es que le rodea todo tipo de excremento corrupto.
Ningún partido nunca antes había concentrado tanto olor putrefacto como envuelve a Sánchez. Cuanto más se resiste a irse, más encabronamiento suscita.
No descarto que se vaya a la República Dominicana, con Begoña Gómez ya entonces condenada por tráfico de influencias y malversación, y su hermano esperando el recurso judicial pidiendo que le absuelvan. Y para él ya habrían empezado los paseillos ante los tribunales. Si no se va antes a Dominicana. O a Estremera, la que albergó durante algunos días a los del procés.