La cantante y compositora estadounidense Dolly Parton ha muerto a los 80 años. Su familia confirmó el fallecimiento el martes en Nashville, Tennessee. La causa fue una enfermedad oncológica diagnosticada recientemente, según medios estadounidenses.
Su sobrino, Bryan Seaver, anunció la noticia en un vídeo publicado en la red social X. Describió la despedida como un momento de orgullo mezclado con tristeza. Aseguró que ese dolor queda para quienes la conocieron, no para ella.
Otros familiares se sumaron después con mensajes que destacaron su generosidad y su calidez humana. Coincidieron en definirla como una fuente de inspiración para varias generaciones.
Dolly Parton llevaba meses lidiando con complicaciones médicas que ella misma había hecho públicas. En mayo, canceló la serie de conciertos que tenía programada en Las Vegas, por un desajuste en su sistema inmunológico y digestivo.
A mediados de agosto no pudo acudir a un acto en su parque temático, Dollywood, por mareos y deshidratación. Explicó entonces que su médico le había restringido los viajes.
Días antes de morir, aseguró en un comunicado que seguía trabajando pese a estar recuperándose. Reconoció que había descuidado su salud mientras cuidaba de su marido en sus últimos meses de vida.
Parton impulsó proyectos sociales que trascendieron su carrera artística. Su iniciativa Imagination Library reparte libros gratuitos cada mes a niños de hasta cinco años en distintos países.
Donó un millón de dólares al Vanderbilt University Medical Center para investigar vacunas contra el Covid-19. También financió un hospital infantil en Knoxville, que hoy lleva su nombre en reconocimiento a su aportación.
Su fallecimiento cierra una de las trayectorias más influyentes de la música popular estadounidense de las últimas décadas.