Son de Séneca las más nutridas reflexiones que nos aprovechan para interpretar la vida y, acaso, contribuir con alguna aportación a resolverla. Seguramente Nerón no hizo el menor caso cuando se sintió señalado por el maestro: “El peor de los males es estar muerto antes de morir”. Muerto estaba en vida el emperador aunque sólo su tutor tuvo la valentía de decírselo.
Muchos años sin presupuestos, rodeado de corrupción y malandanzas; haciéndonos ver, inversamente, que los gigantes son simples molinos a derribar; sobreviviendo con la ayuda de los que nos maltratan; esponjándose en verde las mentiras sobre los rostros; con escondidas deudas billonarias y gastando en arbitrariedades insólitas… Hundiéndose está el Titanic y la orquesta sigue con el Réquiem de Mozart.
Luz, más luz pedía Einstein al borde de su muerte… ¿Nadie hay quien pueda acercarle a este emperador deshabitado de cordura una lámpara de renuncia?
España es hoy una mujer maltratada y sin pulsera.
Pedro Villarejo