En el cierre de la campaña electoral, Juanma Moreno ha apelado a la «lógica y sensatez» de sus adversarios políticos ante un escenario de victoria ajustada. El presidente de la Junta sostiene que, si el Partido Popular lograra un apoyo masivo que lo situara a un solo escaño de la mayoría absoluta, lo democráticamente responsable sería que tanto el PSOE-A como Vox se abstuvieran. Según Moreno, este gesto no implica un voto a favor de su proyecto, sino una vía necesaria para permitir que el gobierno comience a funcionar sin dilaciones.
El candidato ha expresado su preocupación ante la negativa ya manifiesta de María Jesús Montero y Santiago Abascal a facilitar su investidura. Para Moreno, esta postura solo conduce al bloqueo institucional, lo que podría retrasar la formación de un ejecutivo pleno hasta el mes de noviembre. Ha subrayado que un gobierno en funciones durante tanto tiempo tendría capacidades limitadas, afectando directamente a los ciudadanos al no poder aprobar presupuestos, leyes ni convocar nuevas oposiciones.
Moreno ha puesto especial énfasis en marcar distancias con Vox, descartando repetir en Andalucía pactos como los alcanzados en Extremadura o Aragón. Ha cuestionado qué beneficio obtendrían los andaluces si el futuro de la comunidad, con un presupuesto de 53.000 millones de euros, dependiera de una formación «dirigida desde Madrid» por personas que, a su juicio, no conocen las singularidades ni la realidad del territorio.
El líder del PP-A ha defendido la «vía andaluza» como un modelo de moderación y concordia que es envidiado en el resto de España. En este sentido, ha alertado de que esta estabilidad está en riesgo si no se consigue una mayoría suficiente el próximo domingo. Ha recordado que hay diputados «en el aire» en provincias clave como Córdoba, Huelva, Cádiz y Málaga, cuya pérdida supondría entregar la gobernabilidad a los «caprichos» de otras fuerzas políticas.
Respecto a las propuestas de Vox, como la «prioridad nacional», Moreno las ha calificado como meros eslóganes de campaña que chocan con la Constitución y los estatutos de autonomía. Además, ha criticado la falta de experiencia y de estructuras de gobierno de la formación de Abascal, señalando que Andalucía, por su extensión y complejidad, requiere una gestión fiable que no puede permitirse experimentos ni saltos al vacío que arruinen su crecimiento.
Finalmente, Moreno ha admitido que, aunque comparte ciertos puntos de encuentro con Vox en temas de integridad territorial o seguridad, no contempla negociar una coalición con ellos. El candidato confía en que los andaluces optarán por la estabilidad para evitar entrar en la «refriega» política que sufren otras comunidades, apostando por un proyecto que garantice el progreso y la serenidad que han caracterizado su última legislatura.