La Guardia Civil ha asestado un golpe definitivo a una organización criminal dedicada a la importación de ALFA-PVP, popularmente conocida como flakka. La operación, desarrollada en la provincia de Valencia, se ha saldado con la detención de 31 personas y la incautación de cuatro kilos de esta sustancia estimulante. El hallazgo es de especial relevancia, ya que, debido a la potencia de este psicotrópico, el material intervenido equivale a unas 300.000 dosis individuales listas para su distribución.
La investigación se inició gracias al testimonio de una víctima de esta droga, consumida frecuentemente en contextos de chem-sex. A partir de ahí, los agentes descubrieron un sofisticado sistema de entrada de la mercancía: la red utilizaba empresas de mensajería para enviar paquetes desde diversos países europeos. Para evitar ser detectados, los delincuentes utilizaban puntos de recogida automáticos en taquillas o establecimientos concertados, dificultando así la vinculación directa entre el envío y el receptor.
El entramado logístico se apoyaba en una plataforma común de venta online oculta tras empresas pantalla que simulaban comercializar productos legales. Estas páginas web se activaban y desactivaban de forma intermitente para burlar el rastreo policial, y los pagos se realizaban exclusivamente mediante criptomonedas. Los investigadores comprobaron que los importadores lograban multiplicar por diez el valor de la sustancia una vez que esta llegaba a territorio español, ocultándola en cajas de videojuegos o películas de apariencia inofensiva.
Los registros domiciliarios se llevaron a cabo en las localidades de Alaquàs, Alcàsser, Manises y Valencia capital, donde se hallaron armas simuladas y otras variantes de drogas sintéticas. Un dato que ha llamado la atención de las autoridades es el perfil de los clientes habituales; muchos de los receptores identificados poseían un nivel socioeconómico medio-alto, aunque varios de ellos ya contaban con antecedentes previos por delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes.
La flakka es una sustancia extremadamente peligrosa cuyos efectos incluyen psicosis, arritmias y episodios de extrema violencia, pudiendo causar la muerte incluso en dosis mínimas. Debido a su alta toxicidad, la ley española considera que la tenencia de apenas 0,3 gramos ya constituye tráfico de drogas. Aunque el núcleo de la red ha sido desmantelado y dos personas ya han ingresado en prisión, la Guardia Civil mantiene la investigación abierta para erradicar por completo la infraestructura de distribución en el país.