Hablar de una final con la selección española es hablar, casi inevitablemente, de Mikel Oyarzabal. El delantero de Eibar volverá a estar en el foco este domingo en la gran cita del Mundial frente a Argentina, un escenario en el que ha demostrado sentirse especialmente cómodo. Si nada cambia, será titular en el MetLife Stadium y afrontará la séptima final de su carrera, una cifra que refleja su importancia en los momentos decisivos.
El atacante de la Real Sociedad ha construido una relación muy especial con este tipo de encuentros. Sus goles han aparecido cuando más los necesitaba su equipo, como ocurrió en la final de la Eurocopa 2024 ante Inglaterra, donde firmó el tanto que dio el título a España, o en la Copa del Rey conquistada por la Real Sociedad frente al Athletic Club. Incluso en las derrotas, como las finales de la Liga de Naciones o los Juegos Olímpicos, dejó su sello viendo portería.
Su recorrido tiene aún más mérito después de superar la grave lesión de rodilla que sufrió en 2022, un golpe que le privó de disputar el Mundial de Catar. Ahora, convertido en el máximo goleador de España en este torneo y en una de las grandes referencias ofensivas de Luis de la Fuente, Oyarzabal tiene una nueva oportunidad para confirmar que las finales son, definitivamente, su territorio.