Kylian Mbappé volvió a demostrar su capacidad goleadora en el partido por el tercer puesto del Mundial con un doblete frente a Inglaterra, suficiente para convertirse en el máximo goleador histórico del torneo al alcanzar los 22 tantos y superar los 21 de Lionel Messi. Sin embargo, el delantero francés dejó claro que el récord quedó completamente eclipsado por la decepción de no haber logrado el pase a la gran final, donde España se medirá a Argentina.
Tras la derrota por 4-6 en Miami, el atacante del Real Madrid aseguró que habría renunciado sin dudar a ese logro individual con tal de disputar el encuentro decisivo. «Habría cambiado mis goles por jugar la final del Mundial», confesó, además de reconocer que Messi «siempre marca» y que espera que vuelva a hacerlo en el duelo por el título.
Mbappé también hizo autocrítica sobre la actuación de Francia, especialmente por una primera mitad en la que el equipo encajó cuatro goles antes del descanso. Según explicó, el grupo quedó «aturdido», aunque destacó la reacción mostrada tras el intermedio. Además, tuvo palabras de reconocimiento para Didier Deschamps, que puso fin a una etapa de 14 años al frente de la selección francesa, asegurando que este tropiezo no empaña el legado de uno de los técnicos más importantes de la historia del fútbol francés.