Seis de cada diez personas con deterioro cognitivo están expuestas a fármacos potencialmente inapropiados. Así lo concluye la investigación de Ace Alzheimer Center Barcelona.
El equipo revisó de forma retrospectiva a 2.379 personas atendidas por primera vez en el centro para una evaluación cognitiva. El periodo analizado abarca desde enero de 2024 hasta abril de 2025.
El 61,6% de estos pacientes tomaba al menos un medicamento potencialmente inapropiado o vinculado a deterioro cognitivo. Ese porcentaje sube al 74,5% entre quienes ya sufrían polifarmacia.
Entre los pacientes que tomaban 10 o más fármacos, la cifra se eleva hasta el 88,5%. Los autores destacan especialmente la presencia de benzodiacepinas y fármacos con efecto anticolinérgico.
Ciertos medicamentos afectan al sistema nervioso central y pueden alterar el rendimiento cognitivo, sobre todo en personas mayores. El fenómeno se agrava en quienes ya presentan deterioro previo.
Sus efectos pueden imitar o intensificar los síntomas de una enfermedad neurodegenerativa. Esto complica el diagnóstico y dificulta distinguir entre causa farmacológica y causa clínica.
Por ese motivo, los investigadores insisten en revisar de manera sistemática el tratamiento de estos pacientes. También recuerdan que la polimedicación no es necesariamente inadecuada por sí misma.
El estudio, publicado en ‘Alzheimer’s & Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association’, constata un uso simultáneo elevado de medicamentos. El 67% de los pacientes tomaba cinco o más fármacos.
Un 21% llegaba a los 10 tratamientos o más, lo que los especialistas denominan hiperpolifarmacia. Además, dos de cada diez pacientes con polifarmacia presentaban la función renal alterada.
Esa alteración renal resulta relevante porque condiciona la eliminación de determinados fármacos del organismo. Los autores recomiendan vigilar este factor al ajustar los tratamientos.
Para realizar el análisis, el equipo recurrió a inteligencia artificial, ya que buena parte de estos datos no figura de forma estructurada. A menudo solo aparece en el texto libre de las historias clínicas.
Los investigadores emplearon el modelo de lenguaje Mistral 7B para ordenar esa información dispersa. La herramienta permite obtener una visión global de la exposición farmacológica de cada paciente.
Xavier Morató, investigador de Ace y autor del estudio, subraya que un alto nivel de polifarmacia no implica que los fármacos provoquen el deterioro. Sí considera necesario revisarlos para reforzar la seguridad de los pacientes.
Mercè Boada, directora médica de Ace y coautora del trabajo, defiende una atención centrada en el paciente en su conjunto. Recuerda que la decisión final sobre cada tratamiento debe seguir siendo clínica, más allá de las herramientas tecnológicas.