La fe es una certidumbre luminosa que a todos llega: unos la aceptan al descubrirla como estrella en el camino; otros, la rechazan suponiendo que se trata de fantasmas. De cualquier modo, las diferentes apreciaciones tiene también sus ciclos de consideración o de tibieza. En Europa ha habido en el año 2025 más de 160 mil adultos que han pedido bautizarse, como el eunuco etíope que aparece en el Libro de los Hechos; sólo en España lo han solicitado catorce mil.
En todas las ciudades de España la Semana Santa es un cirio abierto y encendido, de común religiosidad, que no en todos tiene la misma desembocadura de prácticas sacramentales, pero que señala sin duda una presencia divina que se busca porque “el corazón del hombre no se contenta con menos que Dios”. Que los Reyes y sus hijas fuesen a una procesión de Carabanchel el Viernes Santo es la mejor manera de acomodarse a una sociedad, espiritualmente desarrollada, que cree en el misterio trascendente como única forma de darle sentido a lo que se busca aquí sin que aún se haya encontrado.
La Reina Madre y las Infantas, también estuvieron en Cartagena.
Pedro Villarejo