Si 35 países se reúnen estos días para desatascar el Estrecho de Ormuz sin contar con noasotros, es porque España está en la luna.
Si se necesitan tres meses para solucionar el tránsito en AVE desde Málaga a Madrid, es porque España está en la luna.
Si no se protesta por las cinco imputaciones que pesan sobre la esposa del Presidente de Gobierno, es porque España está en la luna.
Si se liberan a presos sanguinarios de ETA, sin el menor arrepentimiento, es porque España está en la luna.
Si se recriminan a médicos porque, en conciencia, no pueden ser cómplices de abortos, es porque España está en la luna.
Si no se permite al anterior Jefe de Estado dormir en su casa cuando viene a España, sin cargos judiciales en su contra, y el Presidente de Gobierno goza para sus “descansos” de Las Marismillas, Quintos de Mora, La Mareta… es porque España está en la luna.
Puede que los del cohete encuentren en la luna los pisos más baratos.
Pedro Villarejo