Las altas temperaturas y las fuertes rachas de viento están dificultando enormemente las labores de extinción de diversos incendios forestales en España. Uno de los focos más graves se sitúa en Niebla (Huelva), donde el fuego ya ha arrasado más de 20.000 hectáreas, obligando a desalojar a unos 500 vecinos que aguardan con incertidumbre en lugares habilitados como el teatro de Zalamea la Real.
La situación también es crítica en la provincia de Castellón, concretamente en la localidad de Tírig, donde las llamas han calcinado unas 810 hectáreas. Asimismo, el avance descontrolado del fuego ha motivado la evacuación preventiva de los habitantes del municipio vecino de Catí ante la persistencia del viento.
Por otro lado, la provincia de Segovia ha elevado la emergencia a nivel 2 debido a la complejidad del incendio en Las Navas de San Antonio, avivado por el viento y presuntamente originado por un vehículo incendiado en un arcén. Este fuego ha quemado unas 800 hectáreas y ha provocado el desalojo de los núcleos de Los Ángeles de San Rafael y Vegas de Matute.
Los servicios de emergencia y los equipos de extinción de Segovia mantienen la máxima alerta en la zona para evitar que el fuego avance. Los vecinos evacuados de estos municipios pasaron la noche protegidos en el polideportivo municipal de la localidad de El Espinar, a la espera de una evolución favorable de las condiciones meteorológicas.
Finalmente, la cercanía de un nuevo foco en Navas de Riofrío genera gran inquietud debido a su proximidad al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Los efectivos de emergencia vigilan minuciosamente cualquier cambio en la dirección del viento para frenar el avance de las llamas hacia este valioso entorno natural.