Con motivo del próximo eclipse solar total previsto para el 12 de agosto, el doctor Sergio Eguiza, miembro del Instituto Clínico Quirúrgico de Oftalmología (ICQO), ha advertido de que «el principal problema» de este fenómeno es que «genera una falsa sensación de seguridad», recordando que la radiación solar continuará siendo «igual de peligrosa».
Como advertencia, ha señalado que en situaciones pasadas se han registrado «casos de pacientes que acuden días después con una mancha central en la visión que ya no desaparece», evidenciando que mirar al sol sin protección puede provocar secuelas graves.
El especialista ha destacado el riesgo específico de la retinopatía solar, una lesión que ocurre cuando la intensa radiación daña los fotorreceptores de la retina de forma permanente y cuyos síntomas suelen manifestarse días más tarde.
Para prevenir estas afecciones, Eguiza aboga firmemente por el uso exclusivo de gafas homologadas que cuenten con filtros solares certificados bajo la normativa ISO 12312-2 con marca CE, desaconsejando por completo el empleo de gafas de sol comunes, prismáticos o telescopios sin la debida protección profesional.
Estas gafas especializadas están compuestas por tres capas de alta seguridad: la primera bloquea el 97% de la radiación infrarroja, la segunda elimina un porcentaje idéntico de radiación ultravioleta y la tercera filtra el 99,99% de la luz visible.
El oftalmólogo ha indicado que estas lentes pueden colocarse sobre las gafas graduadas habituales, aunque ha incidido en la necesidad de vigilar de cerca a los más pequeños: «Conviene estar pendientes de ellos para asegurarse de que las usan correctamente durante todo el eclipse», ya que a veces «se las quitan sin darse cuenta».
Como alternativa segura para aquellos que no dispongan de filtros ópticos adecuados, el experto recomienda recurrir a métodos de proyección indirecta, como el uso de una cámara estenopeica. Asimismo, aconseja realizar pausas periódicas durante la observación del fenómeno astronómico para evitar una exposición prolongada y fatiga visual innecesaria.
Finalmente, Eguiza ha subrayado que, en caso de percibir síntomas como visión borrosa, destellos, distorsiones o la aparición de manchas tras la observación del eclipse, «es fundamental acudir inmediatamente a un especialista para una evaluación ocular» que permita detectar y tratar posibles lesiones a tiempo.