Un estudio impulsado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA) concluye que los médicos suelen sobreestimar el grado de control del colesterol LDL de sus pacientes, especialmente entre quienes presentan un riesgo cardiovascular elevado. Los datos muestran una diferencia significativa entre la percepción de los profesionales y la situación real de los pacientes.
La investigación, denominada Observatorio II. Hacia el Objetivo 55 en Dislipemia, ha analizado la práctica clínica habitual a partir de la información de más de 3.000 pacientes atendidos en 70 áreas sanitarias de toda España. En el estudio participaron 210 especialistas y se evaluó el control del colesterol en personas con distintos niveles de riesgo cardiovascular.
Uno de los principales hallazgos es que los facultativos creen que más de la mitad de los pacientes con alto riesgo cardiovascular mantienen el colesterol LDL dentro de los niveles recomendados. Sin embargo, los datos obtenidos reflejan que únicamente alrededor de un tercio alcanza los objetivos fijados por las guías europeas.
La diferencia también se observa entre los pacientes con riesgo cardiovascular muy alto. Mientras los especialistas consideran que más de la mitad tienen el colesterol controlado, la realidad es que la cifra ronda el 40 %. Esta discrepancia se mantiene independientemente del tratamiento empleado, ya sea con estatinas, terapias combinadas o fármacos más recientes.
Los investigadores advierten de que esta percepción errónea puede dificultar la intensificación de los tratamientos y retrasar la consecución de los objetivos terapéuticos, especialmente en los pacientes con mayor probabilidad de sufrir un evento cardiovascular.
Pese a ello, el estudio refleja una evolución favorable respecto a la edición anterior. El porcentaje de pacientes que logra controlar adecuadamente el colesterol LDL ha aumentado tanto en los grupos de alto como de muy alto riesgo cardiovascular, aunque los autores consideran que el margen de mejora sigue siendo amplio.
Además, el informe detecta diferencias entre comunidades autónomas y señala que los mejores resultados se obtienen en aquellos lugares donde se emplean con mayor frecuencia tratamientos hipolipemiantes intensivos.
El director de la Agencia de Investigación de la SEC y codirector científico del estudio, Juan Cosín Sales, ha destacado la importancia de reforzar la formación de los profesionales sanitarios para mejorar la identificación de los pacientes que todavía no alcanzan los niveles recomendados de colesterol.
La enfermedad cardiovascular continúa siendo la principal causa de muerte en Europa, por lo que mantener el colesterol LDL dentro de los objetivos establecidos por las guías clínicas sigue siendo uno de los pilares fundamentales para reducir el riesgo de infarto, ictus y otras complicaciones cardiovasculares.