Los biomarcadores y la sangre son clave en la detección temprana del Alzheimer

27 de septiembre de 2025
2 minutos de lectura
Investigadores de Alzheimer I Freepik

En 2018 había 50 millones de personas con demencia, y para 2050 se espera que esa cifra se triplique

El Alzheimer es la forma más común de demencia y afecta a millones en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, cada tres segundos se diagnostica un nuevo caso. En 2018 había 50 millones de personas con demencia, y para 2050 se espera que esa cifra se triplique. En México, la enfermedad representa la segunda causa neurológica que genera más años vividos con discapacidad y es la principal causa de muerte en personas mayores de 70 años. Sin embargo, entre el 50% y el 70% de los pacientes no son identificados hasta etapas moderadas o avanzadas.

Para cambiar este panorama, los especialistas destacan el papel de los biomarcadores. Son sustancias medibles que reflejan procesos biológicos relacionados con la enfermedad. En el Alzheimer, los más importantes son la proteína beta amiloide, que forma placas entre las neuronas, y la proteína tau, que se acumula dentro de ellas. “Unas proteínas que deberían eliminarse se quedan dentro de la neurona y otras forman placas afuera. Estos elementos son los más estudiados para entender el Alzheimer”, explica la Dra. Myriam Jiménez, directora médica de Biogen México.

Tradicionalmente, los biomarcadores se obtenían mediante métodos invasivos como la punción lumbar o exploraciones PET. Son precisos, pero costosos y poco accesibles. La innovación llegó con los análisis de sangre. Estudios recientes muestran que estas pruebas pueden predecir con más del 90% de exactitud la presencia de placas amiloides en el cerebro. En 2025, la FDA aprobó la prueba Lumipulse G pTau217/ß-Amyloid 1-42 Plasma Ratio, que analiza proteínas en plasma para detectar la enfermedad con alta precisión, según ha publicado Excelsior.

Hacia una detección temprana y accesible

El verdadero desafío es llevar estos avances del laboratorio al consultorio. Algunas pruebas aún tienen un costo elevado, hasta 1,450 dólares, lo que limita su acceso masivo. Aun así, el potencial es enorme. Detectar el Alzheimer en etapas tempranas permite aplicar tratamientos más efectivos y estrategias de cuidado que retrasen la progresión y mejoren la calidad de vida de pacientes y cuidadores.

El futuro podría incluir métodos aún menos invasivos. Investigaciones avanzan en el análisis de la retina, considerada una “ventana al cerebro”, y en biomarcadores digitales obtenidos de teléfonos inteligentes o wearables. Estos dispositivos podrían registrar patrones de sueño, conducta o lenguaje y alertar sobre deterioro cognitivo incipiente.

En México, la incorporación de biomarcadores podría reducir el subdiagnóstico y democratizar el acceso al diagnóstico. Sin embargo, será necesario capacitar médicos de primer contacto, superar barreras económicas y establecer protocolos éticos sólidos. Como señala la Dra. Jiménez: “Queremos que estas pruebas lleguen a la atención primaria, porque ahí es donde podemos marcar la diferencia en millones de personas”.

No olvides...

Meningitis: 259.000 muertes en 2023 y 2,5 millones de contagios en todo el mundo

La OMS advierte que la reducción global de la meningitis sigue siendo insuficiente y urge reforzar vacunación, diagnóstico y acceso…

La mortalidad materna ascendió a 240.000 casos en el mundo en 2023, una tasa que triplica el objetivo de la ONU para 2030

La mayoría de los casos se concentran en regiones como África subsahariana, el sur y sudeste asiático y algunas zonas…

Sanidad propone una mediación para desbloquear la huelga médica

Ministerio y comunidades autónomas acuerdan buscar una figura independiente para avanzar en la negociación del Estatuto Marco La ministra de…

Sanidad recibirá a María Varela, la gallega que consiguió 65.000 firmas para adelantar el cribado del cáncer de mama a los 40 años

Impulsó su iniciativa el pasado noviembre, después de que le fuera diagnosticado un cáncer de mama metastásico en estadio IV,…