Las horas clavadas

3 de marzo de 2025
1 minuto de lectura
Las horas clavadas.

Con una dulce señora que vive todavía coincidí en un viaje programado de esos que, a la hora de la tertulia o el descanso, acuden intimidades y confidencias. Era culta, entretenida y preguntona. A cada rato me pedía la hora. Salíamos de un museo: ¿”Qué hora es”?… Y así los dos primeros días. Al tercero me atreví:

-¿Por qué no usa reloj?

-Cuando pequeña estuve ingresada meses en un hospital donde sólo escuchaba: a tal persona le quedan dos horas o, aquella otra, de las doce no pasa… Y pensé en las horas que se clavan en los relojes de la memoria.

-Sin embargo, es en el corazón donde se acaba el tiempo, no en la muñeca…, le dije. Y se compró un reloj de mercadillo que, al menos, le duró todo el viaje.

pedrouve

1 Comment Responder

  1. El relato me evoca que cada tiempo ( momento) es personal y único para cada persona. Creo recordar que en la época medieval los nobles poseían un ejemplar original manuscrito sobre «El libro de las horas».

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Can Yaman, detenido en una redada antidroga en Estambul

El actor turco se encontraba en uno de los locales inspeccionados y fue arrestado junto a otras cinco personas, entre…

Así es la rutina de Tim Cook, una de las personas más ricas del mundo: se levanta a las 3:45 de la mañana y a las 5 entrena

El CEO de Apple dedica entre 30 y 45 minutos diarios al ejercicio físico, una práctica que mantiene a sus…

Ana Obregón aclara su relación con Jeffrey Epstein: “Conmigo se portó increíble, pero sexualmente no me atraía”

La actriz recuerda el episodio que la llevó a convivir temporalmente con el empresario tras incendiarse su apartamento en Nueva…

Ilia Topuria gana la primera batalla judicial: su exmujer no podrá viajar a Miami con su hija

El luchador asegura que la denuncia de Giorgina está motivada por cuestiones económicas y no por malos tratos El luchador…