Un estudio piloto publicado en la revista Sport Sciences for Health señala que combinar el ejercicio físico durante la hemodiálisis con caminatas guiadas fuera del entorno hospitalario puede mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad renal crónica. La investigación ha contado con la participación de 14 pacientes de tres centros, durante un periodo de seis semanas.
Los participantes realizaron ejercicios físicos durante las sesiones de diálisis y, además, siete de ellos siguieron un programa de caminatas guiadas para aumentar progresivamente sus pasos semanales. El seguimiento se llevó a cabo mediante la aplicación Google Fit y un diario de actividad, evaluando también la fuerza muscular, la capacidad cardiovascular y la calidad de vida percibida.
Los resultados mostraron que quienes incorporaron las caminatas consiguieron aumentar significativamente su actividad física semanal y mejorar su percepción de calidad de vida. Sin embargo, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en las variables relacionadas con la capacidad funcional. Los investigadores subrayan que será necesario ampliar la muestra y prolongar el seguimiento para confirmar los beneficios a largo plazo.
La investigación se enmarca en la apuesta de la Fundación Renal Española por incorporar el ejercicio físico a la atención integral de las personas con enfermedad renal crónica. Entre sus iniciativas destaca el programa Deporte en Sala, puesto en marcha en 2015, que permite realizar entrenamientos supervisados por educadores deportivos durante las sesiones de hemodiálisis.
Actualmente, este programa está presente en seis centros de diálisis: cuatro en la Comunidad de Madrid y dos en Galicia. La iniciativa busca fomentar la actividad física regular y contribuir al bienestar físico, psicológico y social de los pacientes, favoreciendo su autonomía y calidad de vida.