Hoy: 28 de febrero de 2025
Cuando el mundo parecía respirar aliviado por la mejoría del Papa Francisco, el Pontífice ha sufrido a primera hora de la tarde de este viernes una crisis aislada de broncoespasmo que «desembocó en un episodio de vómitos con inhalación» y «un empeoramiento repentino de la afección respiratoria», según ha informado el Vaticano.
En el comunicado, la Santa Sede ha señalado que el Pontífice, en la mañana, alternó la fisioterapia respiratoria con oración en la capilla.
Los médicos han informado que, tras la crisis aislada que sufrió, «fue prontamente broncoaspirado» y «comenzó ventilación mecánica no invasiva, con una buena respuesta al intercambio gaseoso».
«El Santo Padre se ha mantenido siempre vigilante y orientado, colaborando en las maniobras terapéuticas», ha desvelado la Santa Sede, que ha insistido que el pronóstico del Papa «sigue siendo reservado».
Por la mañana, además, volvió a recibir la Eucaristía. El Pontífice continúa ingresado en el Hospital Gemelli de Roma desde hace 15 días después de que se le complicara una bronquitis.
El Papa ha pasado la última noche «tranquilamente» y, según ha informado el Vaticano en el primer comunicado del viernes, «ya descansa» mejor. La Santa Sede había comunicado que el Pontífice continuaba con su mejoría, si bien el cuadro clínico sigue siendo «complejo».