La reserva hídrica en España se sitúa actualmente al 80,1% de su capacidad total, albergando 44.915 hectómetros cúbicos de agua. Este nivel refleja una mejoría significativa respecto al mismo periodo del año pasado, cuando los embalses estaban al 74,3%, y se posiciona 18,7 puntos porcentuales por encima de la media registrada en la última década durante el mes de junio.
Aunque durante la última semana se ha producido un ligero descenso en el volumen embalsado —con una pérdida de 757 hectómetros cúbicos—, el balance general sigue siendo muy positivo. Las lluvias recientes han tenido un impacto desigual, beneficiando principalmente a la vertiente atlántica, mientras que en la vertiente mediterránea han sido notablemente más escasas, registrándose la mayor acumulación en Jaén.
La situación por cuencas muestra un panorama favorable, destacando las internas de Cataluña y el País Vasco, que superan el 90% de su capacidad. Asimismo, otras nueve cuencas, como el Duero, el Ebro y el Guadalquivir, mantienen cifras robustas por encima del 80%, asegurando un nivel de reservas adecuado para hacer frente a las necesidades del verano.
El resto de las demarcaciones hidrográficas, aunque con registros más moderados, se mantienen por encima del umbral del 50%. En este grupo, la cuenca del Segura presenta el nivel más bajo con un 59,1%, seguida de cerca por el Júcar con un 65,1%, cerrando un mapa estatal que, en conjunto, refleja una notable estabilidad en el sistema de almacenamiento de agua.