La figura de Fernando Ónega ha sido despedida con emoción y respeto por numerosas personalidades del ámbito político, institucional y mediático. El reconocido periodista, fallecido a los 78 años, recibió un homenaje cargado de recuerdos y palabras de admiración en la capilla ardiente instalada en la Casa de Galicia en Madrid, donde colegas, amigos y representantes públicos acudieron para darle el último adiós.
Entre los asistentes se encontraba la reina Letizia, que quiso sumarse al homenaje para reconocer la trayectoria de uno de los grandes nombres del periodismo español. Durante su intervención ante los medios, la reina destacó el impacto que Ónega tuvo en varias generaciones de profesionales y recordó la importancia que la radio tuvo en su propia vida. Según explicó, su presencia en este homenaje respondía tanto al afecto personal hacia la familia del periodista como al reconocimiento de una profesión que él representó con dedicación y talento.
Letizia subrayó que Ónega era un auténtico “artesano del periodismo”, una persona que supo construir su carrera con paciencia, rigor y pasión por la información. Además, recordó su relación con la familia del periodista, especialmente con su hija, la también periodista Sonsoles Ónega, a quien quiso transmitir su apoyo en un momento tan difícil.
La despedida a Fernando Ónega también contó con la presencia de numerosas figuras del ámbito político. El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy quiso rendir homenaje a quien definió como un periodista “extraordinario” y profundamente independiente. En sus palabras, Ónega fue una persona muy respetada dentro de la profesión y un ejemplo para quienes se dedican al mundo de la comunicación.
Rajoy destacó que el periodista gallego dejó una huella imborrable en la historia del periodismo español. A lo largo de su carrera, Ónega participó en numerosos proyectos informativos y vivió de cerca algunos de los momentos más importantes de la vida política del país. Para el expresidente, su legado debería servir de inspiración a las nuevas generaciones de periodistas.
También quiso dedicarle unas palabras Alberto Aza, exjefe de la Casa del Rey, quien describió a Ónega como un auténtico “maestro del periodismo”. Según explicó, su figura permanecerá tanto en la memoria de quienes trabajaron con él como en la historia de los medios de comunicación en España. Aza resaltó especialmente su capacidad para transmitir información con sentido común, objetividad y humor, cualidades que marcaron su estilo profesional.
Además de representantes políticos, numerosos periodistas acudieron a la capilla ardiente para despedirse de quien fue compañero y referente para muchos de ellos. Entre los asistentes se encontraban nombres destacados del panorama mediático como Iñaki Gabilondo, Lorenzo Milá, Carlos Alsina o Joaquín Prat, quienes quisieron rendir tributo a la trayectoria de Ónega.
Desde el ámbito institucional también se sumaron palabras de reconocimiento. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, destacó su compromiso con la sociedad y su capacidad para fomentar una participación pública informada. Por su parte, la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, resaltó la elegancia con la que el periodista abordaba los temas más complejos, siempre desde el rigor y la seriedad profesional.
La despedida de Fernando Ónega se convirtió así en un acto de reconocimiento colectivo a una vida dedicada al periodismo, la radio y la información. Su legado, construido a lo largo de décadas de trabajo, seguirá presente en la memoria de quienes creen en un periodismo honesto, cercano y comprometido con la sociedad.