La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha informado de la recepción de 146 nuevos testimonios de víctimas de abusos en lo que va de 2024, a través de las oficinas de protección de menores que operan en las distintas diócesis del país. Con esta cifra, los casos recogidos desde que se puso en marcha este sistema hace cuatro años superan ya el millar.
El secretario general y portavoz de la CEE, Francisco César García Magán, ha confirmado que estos nuevos datos se suman a los ya conocidos. “La cifra de abusos recogidos, dijimos, superaba los mil casos, como cifra global, y estos nuevos casos, pues bueno, se sumarían a esos otros, puesto que no están juzgados y que están en proceso de valoración”, señaló durante la rueda de prensa posterior a la 127 Asamblea Plenaria celebrada esta semana en Madrid.
De los 146 testimonios recientes, 94 no han podido seguir adelante en el ámbito judicial, ya sea por fallecimiento del agresor o por haber prescrito los delitos. Así lo detalló el portavoz episcopal, quien insistió en que, aunque no haya consecuencias legales, sí hay una responsabilidad desde el punto de vista moral.
En ese sentido, García Magán remarcó el compromiso de la Iglesia con la reparación de las víctimas, a pesar de la ausencia de una obligación legal: “Es una obligación moral, voluntaria pero vinculante que hemos asumido los obispos y las comunidades religiosas”.
También se refirió a la disposición mostrada por la CEE para que el Defensor del Pueblo supervise su plan de prevención de abusos, algo que fue anunciado el pasado lunes. “Es lo que decía el presidente en su discurso inaugural, que la oficina del Defensor del Pueblo pudiera servir de cauce para ese diálogo, para ofrecer también una posibilidad, una instancia a la que pudieran recurrir esas personas que no pueden tener una reparación por vía judicial. Ahora, los extremos todavía de esa colaboración y del cómo, eso está todavía por definir. Estamos en proceso de negociación”, explicó.
Sobre el informe independiente Para dar Luz, encargado para analizar los abusos dentro de la Iglesia, García Magán confirmó que está concluido. “Confirmo que está cerrado”, afirmó, sin ofrecer más detalles sobre su publicación o contenido.
En paralelo a estas medidas, la Iglesia española ha intensificado la formación en prevención de abusos. En 2024, un total de 225.000 personas recibieron capacitación a través de las oficinas de protección, de las cuales 130.000 eran niños, niñas y adolescentes. Además, fueron formados 43.000 profesores, 20.000 padres, 18.600 agentes de pastoral, 5.000 sacerdotes, 1.800 consagrados no sacerdotes y 800 seminaristas y consagrados en formación, según datos del servicio de coordinación y asesoramiento de dichas oficinas.