La Federación de Asociaciones de Periodistas de España condenó este sábado la expulsión de dos equipos periodísticos.
Marruecos obligó a salir de Castillejos a los enviados de RTVE y de la Agencia EFE. La FAPE reclama a las autoridades marroquíes que permitan a los medios públicos seguir informando desde la zona. También pide al Gobierno español que traslade su malestar de forma clara a Rabat.
La federación considera que la decisión marroquí vulnera un derecho reconocido internacionalmente. Cita el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos como respaldo legal. Expresa su apoyo a los equipos desplazados para cubrir la crisis migratoria en la frontera.
Anima a estos periodistas y al resto de medios a seguir informando de lo ocurrido. Quiere que tanto la sociedad española como la internacional conozcan la situación en la zona.
La federación ha asumido también el comunicado emitido por la Asociación de la Prensa de Madrid. Esta asociación pide al Gobierno español un pronunciamiento claro ante las autoridades marroquíes. Reclama además un compromiso firme de que el episodio no se repita con ningún medio. La APM califica lo sucedido como un atentado contra el libre ejercicio periodístico. Exige al Ejecutivo trasladar formalmente su rechazo a las autoridades de Marruecos.
Según las denuncias de RTVE y EFE, sus equipos cubrían los incidentes registrados en Castillejos. Las fuerzas de seguridad marroquíes intentaban entonces frenar una nueva oleada de migrantes hacia Ceuta. La FAPE respalda la versión de ambos medios, que hablan de un ataque al ejercicio periodístico.
El Ejecutivo español defendió este sábado su compromiso con la libertad de prensa en todo el mundo. Fuentes de Moncloa señalaron que la Embajada en Rabat sigue en contacto con los periodistas afectados. Precisaron que también mantienen comunicación directa con las autoridades marroquíes para resolver el incidente. Buscan, según esas fuentes, encontrar una solución conjunta al episodio vivido en Castillejos.
RTVE mostró su rechazo más enérgico a la decisión de las autoridades marroquíes. La corporación explicó que la orden de abandonar la zona se comunicó de forma verbal. El único argumento esgrimido, según relata, fue «cumplir instrucciones», sin más detalles. Su presidente, José Pablo López, calificó lo ocurrido como un obstáculo grave a la libertad de prensa. Exigió a Marruecos garantías plenas para que los periodistas trabajen con libertad en la frontera.
El medio marroquí Hespress ofrece una versión distinta de lo ocurrido en Castillejos. Sostiene que el contexto del incidente difiere del relatado por RTVE. Según ese medio, se trató de una respuesta recíproca a una decisión española previa. Recuerda que un equipo del canal marroquí 2M no pudo entrar a cubrir la actualidad en Ceuta.