La llegada masiva de migrantes a Ceuta los días 30 y 31 de julio disparó los mensajes de odio en redes sociales. En apenas 48 horas se detectaron casi 9.600 contenidos discriminatorios. Así lo recoge el último boletín del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), dependiente de la Secretaría de Estado de Migraciones. En todo julio, el sistema de monitorización FARO registró 57.406 mensajes de odio, frente a los 40.800 de junio.
El aumento respecto a junio se explica sobre todo por los picos de esos dos días de julio. Oberaxe prevé que ese episodio siga siendo protagonista también en el boletín de agosto. Tomás Fernández, director del observatorio, subrayó que en crisis puntuales como esta el discurso de odio se multiplica en redes. Por eso, resulta clave que los usuarios no compartan esos mensajes. Añadió que la retirada rápida por parte de las plataformas es igualmente decisiva.
La tasa general de retirada de contenidos reportados alcanzó el 70% en julio, nueve puntos más que en junio. De los mensajes denunciados por usuarios comunes se eliminó el 12%, frente al 10% del mes anterior. Un 9% de esas retiradas se produjo en las primeras 24 horas. Otro 1% se retiró en las siguientes 48 horas, y un 2% más durante la primera semana.
A través del canal de confianza para entidades acreditadas, conocido como trusted flagger, se retiró el 58% de los contenidos. Es siete puntos más que el mes anterior. Oberaxe atribuye esa mejora al trabajo continuado con las plataformas, mediante grupos de trabajo, reuniones bilaterales y canales de comunicación directa. Por red social, X registró la tasa más alta, con un 93%, seguida de TikTok (88%), Facebook (74%) e Instagram (71%). Instagram duplicó así su cifra respecto al mes anterior. YouTube quedó muy por detrás, con solo un 14%.
Las personas procedentes del norte de África siguieron siendo el grupo más atacado, con el 68% de los contenidos analizados. Aunque la cifra bajó respecto a junio, se mantiene en niveles muy altos. Los mensajes dirigidos a migrantes en general sumaron un 19%. Los que atacaron a personas musulmanas llegaron al 16%, cinco puntos más que el mes anterior. Las personas afrodescendientes concentraron el 10% de los ataques, y las de origen latinoamericano, el 7%.
Un 40% de los mensajes analizados deshumanizaba o degradaba gravemente a los colectivos señalados. Otro 38% los presentaba como una amenaza, un porcentaje al alza respecto al mes previo. Los contenidos que incitaban directamente a la expulsión sumaron un 15%, mientras que los que llamaban a la violencia alcanzaron un 4%.
En cuanto al tono, el 60% de los mensajes empleó un lenguaje agresivo y explícito, con insultos, amenazas o descalificaciones directas. Un 34% recurrió a la ironía o el sarcasmo. Un 33% usó imágenes, vídeos, memes o lenguaje codificado, formatos que Oberaxe señala como más difíciles de detectar automáticamente.
El asunto que más discurso de odio concentró fue la inseguridad ciudadana, con un 48% de los contenidos. Oberaxe detecta ahí narrativas que vinculan de forma generalizada la delincuencia con las personas migrantes. El ámbito deportivo ocupó el segundo lugar, con un 34%. Lo impulsaron mensajes racistas, xenófobos e islamófobos surgidos en torno al Mundial de Fútbol de 2026, dirigidos contra jugadores, selecciones y aficionados.
Las políticas migratorias generaron un 17% de los contenidos. Ahí destacaron los debates sobre la regularización extraordinaria y el Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea. Esos temas se usaron con frecuencia para presentar a los migrantes como una amenaza. Cerraron el listado las agresiones sexuales, con un 5%, el terrorismo, con un 4%, y la llegada de embarcaciones, con apenas un 1%.