La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha defendido este viernes ante la Audiencia Nacional que nunca dio instrucciones a la Unidad Central Operativa (UCO) para influir en investigaciones judiciales relacionadas con el Gobierno o el PSOE. Durante su declaración como investigada en el denominado ‘caso Leire Díez’, también aseguró que se considera una víctima de la presunta trama que investiga el juez Santiago Pedraz.
Según fuentes jurídicas, González explicó que desconocía la supuesta vinculación de Leire Díez con el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. De hecho, afirmó que, si hubiera sabido que actuaba en su nombre, no habría accedido a reunirse con ella.
La responsable del instituto armado reconoció haber mantenido dos encuentros con Díez, quien se presentó como periodista independiente, aunque negó una tercera reunión que sí aparece reflejada en uno de los informes elaborados por la UCO. Además, relató que en una de esas conversaciones la exmilitante socialista mencionó al comandante Rubén Villalba, investigado en el ‘caso Koldo’, momento en el que decidió cortar el tema.
Mercedes González compareció como investigada por presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia, los mismos que se atribuyen al director adjunto operativo de la Guardia Civil, Manuel Llamas, dentro de una investigación que trata de esclarecer si existieron maniobras para interferir en causas judiciales sensibles.