La cárcel del siglo XXI que vive el preso

3 de enero de 2026
4 minutos de lectura
Fuente: Canva

“Más leyes, más penas, más pericias, más jueces, más cárceles significa más presos, pero no necesariamente menos delitos.” – Jeffery

Reseñas de libros 03.1 – ‘Andar 1 Km en línea recta’

​Este maravilloso estudio publicado en el año 2010 y elaborado por los profesores D. Manuel Gallego; D. Pedro J. Cabrera; D. Julián C. Ríos y D. José Luis Segovia, viene a seguir diciendo lo que hemos repetido una y otra vez sin que surja ningún efecto ni en la población en general, la cual no quiere saber nada de lo que ocurre en el interior de las cárceles, ni a los políticos al cargo de las prisiones y de la política penal y penitenciaria, ya que cualquier noticia relativa a los presos será siempre una mala noticia para ellos.

Cuando estás en la cárcel, cumpliendo una condena, te crees, porque así lo vives, que nadie se preocupa por ti, que a nadie le interesan los presos, sus vidas, su día a día, sus problemas, su salud, etc., pero no es así. Yo lo he comprobado de primera mano cuando he salido de prisión. He leído, he hablado y sigo en contacto con personas que dejan su tiempo, sus conocimientos e incluso su dinero, su familia y a sus amigos por ayudar a los presos, durante su encierro y sobre todo cuando empiezan a salir de prisión.

Y así me hice con libros que hablan de la cárcel, pero que cuentan la verdad, esa verdad que yo he sufrido en mis propias carnes y que a nadie le importa y que incluso, algunos aplauden, hipócritas a los que se les llena la boca de derechos humanos cuando hablan de las víctimas pero que se los niegan a los presos, a los victimarios.

Este libro, este estudio sociológico es el tercero de una serie realizada por algunos de los autores. Así, en el año 1998 se publicó Mil voces presas y en el año 2002 Mirando al abismo este último sobre las condiciones de vida de las personas clasificadas en régimen cerrado. (Primer grado)

La presentación del libro no deja lugar a dudas de la intencionalidad de los autores: “obtener un radiografía interior de la vida en prisión que permita ofrecer a la opinión pública y a los medios profesionales y académicos la visión específica de una buena parte de los protagonistas del encierro penitenciario.”

Reconocen los autores que “esta visión relatada tan solo por los presos es parcial y limitada, aunque valiosa y necesaria si queremos llegar a conocer lo que realmente ocurre en los centros penitenciarios, puesto que son los propios actores implicados quienes nos ofrecen un relato de primera mano sobre lo que allí sucede.”

En anteriores artículos he denunciado la parcialidad de los congresos de derecho penitenciario y de los cursos de verano impartidos por la UPV (Universidad del País Vasco) al traer a dichos eventos, tan solo, a una parte de los actores de la vida en prisión, a los carceleros, a los políticos y a los jueces de vigilancia. Pero se olvidan de esos agentes, de esos actores que son los presos. No se les da voz. No les interesa. Y libros como este Andar 1 Km en línea recta, son los que dan voz a los presos, a esos actores silenciados, apartados de los grandes eventos donde tan solo se escuchan las voces de los responsables de lo que sucede en el interior de las cárceles, pero que no cuentan lo que de verdad sucede, ya que sería como ponerse ellos mismos la soga alrededor del cuello.

El trabajo se ha realizado mediante el sistema de encuesta por correo. Se enviaron un total de 5000 cuestionarios en papel a un total de 66 centros penitenciarios. A esta encuesta hay que añadir las visitas a distintos centros y las entrevistas, tanto formales como informales con distintos miembros de la dirección de las prisiones, funcionarios y presos.

Para que se vea cómo funcionan las cárceles tan solo tenemos que ver que de las 66 prisiones a las que se les remitieron los cuestionarios, tan solo contestaron 46 con un total de 3.253 repartidos y tan solo 1.668 cuestionarios válidos. De los 20 centros penitenciarios que no repartieron los cuestionarios, algunos dijeron que los repartieran los autores personalmente en dicho centro (Soto del Real) y otros fueron los sindicatos de los funcionarios los que se negaron a hacerlo, siendo la mayoría de los 20 centros que no colaboraron los que ni tan siquiera dieron una contestación o explicación.

Y no hemos pasado de la presentación del trabajo, de la explicación de cómo se ha llevado a cabo. Ahora empieza la bueno: Introducción: la cárcel en España, su evolución.

Comienzan los autores diciendo: “Hoy, como siempre, la cárcel sirve para encerrar a determinadas personas (y no a otras). Y parece servir bastante bien si nos atenemos a la evolución de los datos que reflejan el promedio de población encarcelada año por año en nuestro país. En algo menos de 30 años, hemos pasado de tener una población reclusa de 18.583 personas en 1980 a 76.259 personas presas en julio de 2009. En menos de tres décadas se ha multiplicado por cuatro (404%) la población encarcelada, mientras el conjunto del país ha pasado de tener 37,4 millones de habitantes a contar con 45,9 millones en la actualidad (2010) apenas un 22% de incremento poblacional.”

Esta evolución es estudiada por los autores superponiendo las gráficas de la evolución de la población reclusa, la evolución de los delitos conocidos y la percepción subjetiva de inseguridad por parte de los ciudadanos.

Una política criminal que abusa de la prisión: “El colmo del sinsentido es el fenómeno que se produce entre 1999 y el 2000 y, sobre todo, entre el año 2002 y el 2004: después de dos años consecutivos de ascenso significativo, se produce una llamativa reducción de los delitos conocidos, no obstante, lo cual sigue subiendo irrefrenablemente la población reclusa. Por si fuera poco, precisamente en ese lapso temporal de menos delitos es cuando se producen las reformas legales que endurecieron notablemente el sistema y que están por detrás del subsiguiente hacinamiento penitenciario.”

Lo que no dicen los autores, tan claro como lo voy a decir yo ahora, es que no se puede dejar la política criminal en manos de “vendebragas” o “meapilas”. La política criminal es algo mucho más serio que una herramienta para ganar unos cuantos votos y debería dejarse en manos de especialistas, sociólogos, criminólogos y los actores del Derecho Penal, pero no en manos de gentuza que utilizan las desgracias ajenas, tanto las de las víctimas como las de los victimarios para seguir en la poltrona.

(Continuará)

Alfonso Pazos Fernández

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Lo más parecido a una nueva 'Filomena' trae lluvia, frío y copiosas nevadas en buena parte del país como regalo de Reyes

Lo más parecido a una nueva ‘Filomena’ trae lluvia, frío y copiosas nevadas en buena parte del país como regalo de Reyes

Aemet pide consultar el estado de las carreteras antes de emprender un viaje, especialmente los días 4, 5 y 6…
Feijóo critica que Ábalos siga de diputado votando lo que dicta Sánchez y comparte el "estupor" del juez Puente

Feijóo sitúa a Zapatero en el foco de la investigación del ‘caso Plus Ultra’: «Tiene que acreditar si medió o no medió en el rescate»

El líder del PP dice que el expresidente tiene que aclarar si ha actuado como intermediario o lobista de empresas…
El Supremo admite a trámite un recurso que pide bloquear 3.000 millones en préstamos a Indra y EM&E

El Supremo admite a trámite un recurso que pide bloquear 3.000 millones en préstamos a Indra y EM&E

FUENTES INFORMADAS adelantó el pasado diciembre que Defensa pretendía entregar 'a dedo' miles de millones a la empresa en el…
Detenidas doce personas y desmantelada una organización dedicada a la generar y distribuir recetas falsas

Detenidas 12 personas y desmantelada una organización dedicada a generar y distribuir recetas falsas

Usurpaban las credenciales de médicos colegiados para crear recetas que después comercializaban en plataformas de mensajería…